
TENSIÓN EN ORIENTE MEDIO IMPULSA EL PRECIO DEL PETRÓLEO
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El precio del petróleo Brent experimentó un ligero aumento este lunes, cotizando a 112,78 dólares por barril para entrega en mayo. Este incremento se produce en un contexto de elevada tensión geopolítica, marcado por el conflicto en Oriente Medio que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán.
Precios al alza por temor a interrupciones en el suministro
El crudo del Mar del Norte, referencia en Europa, subió 0,21 dólares en el mercado de Londres, alcanzando su nivel más alto desde julio de 2022.
El temor a interrupciones en el suministro, exacerbado por las amenazas de Estados Unidos contra infraestructuras energéticas iraníes, ha contribuido a mantener los precios elevados.
Las declaraciones del entonces presidente estadounidense, Donald Trump, sobre la posible destrucción de instalaciones petroleras clave en Irán, como la isla de Kharg, han reavivado el temor a una crisis en el suministro global. Esta preocupación se suma a la ya existente por el cierre parcial del estrecho de Ormuz, una vía crucial por donde transita una parte importante del petróleo mundial.
Factores que moderan la subida
A pesar de la tensión, las subidas se han mantenido relativamente contenidas debido a señales de posibles contactos entre las partes en conflicto, alimentando la esperanza de una desescalada.
Sin embargo, la situación sigue siendo volátil y cualquier acontecimiento podría desencadenar movimientos bruscos en el mercado.
Impacto de la guerra en Oriente Medio
El conflicto, que comenzó a finales de febrero, ha entrado en su quinta semana sin que las negociaciones para ponerle fin hayan dado resultados concretos. Los ataques de los hutíes de Yemen, aliados de Irán, contra territorio israelí, y su amenaza de continuar las operaciones, añaden más incertidumbre a la situación.
La ubicación estratégica de los hutíes a lo largo del Mar Rojo les permite perturbar el tráfico marítimo en una de las rutas comerciales más importantes del mundo.
Ataques anteriores contra buques en la zona han obligado a las navieras a desviar sus rutas, lo que subraya las posibles consecuencias económicas globales de una escalada del conflicto.












