FILOSOFÍA PARA NO FILÓSOFOS: EL LEGADO PÓSTUMO DE ESCOHOTADO

FILOSOFÍA PARA NO FILÓSOFOS: EL LEGADO PÓSTUMO DE ESCOHOTADO
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FILOSOFÍA PARA NO FILÓSOFOS: EL LEGADO PÓSTUMO DE ESCOHOTADO

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La filosofía, a menudo marginada, es esencial para comprender el mundo y al ser humano. Antonio Escohotado (Madrid, 1941-Ibiza, 2021) buscó acercarla al público general, objetivo que logró con su obra, caracterizada por su divulgación accesible y en sintonía con la recomendación de José Ortega y Gasset: «La claridad es la cortesía del filósofo».

Ahora, su editor e hijo, Jorge Escohotado Álvarez de Lorenzana, presenta póstumamente **’Filosofía para no filósofos’**, un ensayo que recorre la historia del pensamiento occidental de manera fundamental y significativa.

Un Recorrido por la Historia del Pensamiento

El libro comienza con el pensamiento precientífico y los primeros filósofos griegos, explorando a fondo las figuras de Aristóteles y Platón, y concluye con las corrientes contemporáneas como la Escuela de Frankfurt y el estructuralismo.

En este viaje, se analizan hitos importantes y pensadores como Santo Tomás, Descartes, Kant, Nietzsche, Husserl, Heidegger, Albert Camus y Jean-Paul Sartre.

La propuesta de Escohotado no solo sintetiza las doctrinas filosóficas, sino que también ofrece claves para comprender el complejo mundo actual, donde el populismo ha ganado terreno, invitando a la reflexión personal. Según su editor, “la erudición no apabulla, sino que se despliega como una invitación al descubrimiento y al gozo que ello otorga, permitiendo que la filosofía, en vez de encerrarse en torres de marfil, riegue como agua fresca el pensamiento cotidiano de cada lector”.

Escohotado: Un Pensador Libre y Crítico

Escohotado, autor de más de veinte títulos, incluyendo ‘Historia general de las drogas’ y la trilogía ‘Los enemigos del comercio’, evolucionó ideológicamente hasta defender la libertad y rechazar el dogmatismo y las utopías.

Como lo describió Alfonso J. Ussía, “era un señor tan libre que molestaba”.

Practicaba la libertad con disciplina y escribía sobre lo prohibido, mostrando más de tabernero ilustrado que de apóstol.