La educación catalana estalla: la nueva app del Govern desata la ira en los docentes "huele fatal"

La educación catalana estalla: la nueva app del Govern desata la ira en los docentes "huele fatal"
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

La educación catalana estalla: la nueva app del Govern desata la ira en los docentes "huele fatal"

El conflicto educativo en Cataluña parece lejos de apaciguarse y, tras la calma de la Semana Santa, todo apunta a un nuevo ciclo de movilizaciones y huelgas. La amenaza de una huelga indefinida ya no es un rumor lejano, sino una posibilidad que gana fuerza en las asambleas de docentes. La mecha que ha reavivado el fuego ha sido el último anuncio del Departament d’Educació: la creación de una nueva aplicación centralizada, bautizada como “La meva educació”, que ha sido recibida por los sindicatos como una “absurdidad” y una “sensación de caos”. Los profesores denuncian que la iniciativa ignora los problemas reales del sistema y solo añade más leña a un fuego que ya ardía con fuerza.

El Govern presenta la medida como una solución para acabar de forma “radical” con la burocracia, una especie de “La meva salut” para el ámbito educativo.

Sin embargo, para los docentes, la realidad es muy distinta. Andreu Navarra, portavoz del sindicato de profesores de secundaria ASPEC, ha calificado la propuesta en el programa “Herrera en COPE Cataluña” como la “prueba mayor de que en el Govern ni escuchan ni entienden absolutamente nada”. Según Navarra, ya existen múltiples plataformas como One, Dinantia o Educa que cumplen esa función desde hace años en los centros, por lo que este anuncio no es más que un “titular completamente vacío”.

Navarra critica que esta nueva aplicación supone “malbaratar más dinero en otra empresa privada”, en lugar de abordar los problemas de fondo que asfixian a la comunidad educativa. La percepción generalizada entre los profesionales, según el portavoz de ASPEC, es que se trata de un nuevo intento de “solucionismo digital” para un problema que es estructural.

“Un problema, una app, y ya está, hacemos ver que lo arreglamos, pero ni los trenes llegan, ni la escuela funciona, y una app no lo arregla”, ha sentenciado Navarra.

Lejos de reducirse, la carga burocrática es uno de los principales focos del malestar docente. El portavoz sindical ha denunciado una situación insostenible en la que los profesores se ven obligados a realizar “dos jornadas laborales a la vez”. “Lo que está pasando es que a los docentes se nos obliga en el tiempo lectivo a hacer burocracia, mientras el alumnado mira Netflix o no se sabe qué estrategia sigue con los ordenadores del centro”, ha afirmado con dureza. Esta dinámica, asegura, genera una sensación de caos y desorientación permanente en las aulas, donde los educadores no pueden dedicarse a su labor principal: enseñar.

Además, Navarra ha deslizado sospechas de corrupción en la gestión de los recursos.

Ha hablado de una “pudor corrupta que fa molt pudor” (un hedor a corrupto que apesta mucho) en referencia a la compra de nuevos ordenadores “que no se sabe de dónde salen” y que a menudo no funcionan, lo que se suma al gasto de millones de euros en soluciones digitales que no resuelven nada. Esta situación, combinada con la falta de convocatorias para la promoción interna de los profesores a cátedras, genera un estado de “humillación permanente” entre el profesorado.

Para el sindicato ASPEC, estos problemas no son hechos aislados, sino síntomas de una deriva mucho más peligrosa. Navarra advierte de que el sistema educativo catalán avanza hacia un modelo norteamericano caracterizado por un “25% de analfabetismo y una subclase de personas que no tienen acceso al pensamiento crítico”. En su opinión, esto impide que muchos jóvenes puedan acceder a una FP con cualificación digna o a la universidad.

“Esto parece una operación de ingeniería social, y todo esto no es porque sí”, ha declarado, sugiriendo una intencionalidad política detrás del deterioro del sistema.

El conflicto se ha visto agravado por la estrategia del Govern, que optó por firmar un acuerdo con sindicatos minoritarios (CCOO y UGT) para intentar “cortocircuitar la protesta”. Andreu Navarra lo ha calificado como “el acuerdo de la vergüenza”, asegurando que fue una escenificación que solo sirvió para “echar sal a la herida” y granular todavía más el conflicto. “He visto a decenas de miles de docentes en Girona, en Lleida, en Manresa, gritar ‘Vergüenza, vergüenza, vergüenza’. Es vergonzoso que se dé a ese acuerdo algún tipo de representatividad”, ha manifestado.

Con este panorama, las asambleas de docentes ya están votando por un endurecimiento de las protestas, que podrían incluir la suspensión de las colonias escolares y, como medida de máxima presión, una huelga indefinida.

La principal reivindicación unitaria es la “democratización de los claustros”, ya que denuncian que los equipos directivos actuales, amparados por el decreto de direcciones, a menudo actúan de espaldas a las plantillas, generando un ambiente de trabajo “absolutamente enrarecido”, con “presión, ansiedad y sensación de precariedad”. Los profesores exigen un cambio profundo en el sistema y una negociación real, no un “carrusel de disparates” que solo sirve para mantener una apariencia de modernidad mientras la educación pública se deteriora.