
Canarias bajo una densa calima: Primeras incidencias y recomendaciones
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Una densa calima cubre las Islas Canarias, provocando las primeras incidencias, especialmente en los aeropuertos, debido al polvo en suspensión. Se espera que esta situación persista al menos hasta el miércoles.
El Gobierno regional ha declarado la **prealerta** en todo el Archipiélago, y la Aemet ha emitido **avisos amarillos** para todas las islas debido a la calima.
Recomendaciones sanitarias ante la calima
Ante esta situación, la Consejería de Sanidad ha emitido recomendaciones para la población, especialmente para los grupos más vulnerables, y ha activado los planes de contingencia para atender a las personas afectadas por el intenso episodio de calima.
Impacto en los aeropuertos
La calima ha afectado a las operaciones aéreas, con desvíos y cancelaciones de vuelos. Los aeropuertos de La Palma y La Gomera han registrado desvíos de vuelos procedentes de Tenerife Norte, que finalmente regresaron a su origen. En Tenerife Norte, se canceló un vuelo con destino a El Hierro.
Aemet monitoriza la situación
La **Agencia Estatal de Meteorología (Aemet)** está monitorizando el episodio de calima y ha advertido que se alcanzarán concentraciones de polvo que superarán los umbrales perjudiciales para la salud, especialmente en el sur de Fuerteventura, Gran Canaria, Tenerife, El Hierro y La Gomera.
Se prevé que las mayores concentraciones de polvo se registren entre las 12:00 y las 15:00 horas en las islas orientales, y entre las 15:00 y las 18:00 horas en las occidentales.
La Aemet prevé que los vientos alisios regresen el jueves y viernes, limpiando los cielos de Canarias del polvo. El origen de la calima se encuentra en los vientos de Harmattan, que levantan grandes cantidades de polvo en el territorio africano.
Medidas de precaución
Ante la intensidad de la calima, la Consejería de Sanidad recomienda evitar la exposición prolongada al aire exterior, mantener las ventanas cerradas y no realizar esfuerzos físicos al aire libre.
Las concentraciones elevadas de polvo pueden provocar irritación de nariz y garganta, picor de ojos o tos, y agravar crisis asmáticas y enfermedades respiratorias o del corazón. También pueden afectar a embarazadas, personas que trabajan en el exterior y fumadores.
Sanidad recomienda prestar atención a la información y previsiones de las autoridades sobre la calidad del aire, especialmente si se pertenece a alguno de los grupos vulnerables.













