
El Consejo de Ministros aprobará en su sesión del 7 de abril este reconocimiento a los hórreos que están presentes en Asturias, Galicia, León, Cantabria, Navarra y País Vasco. El Ministerio de Cultura destaca el “papel esencial” que desempeñan como marcadores culturales y expresiones de identidad colectiva, vinculados a prácticas sociales, saberes transmitidos, memorias compartidas y representaciones
Asturias quiere salvar sus hórreos, cabazos y paneras con un centenar ya propuestos para ser protegidos
El Consejo de Ministros aprobará el próximo martes, 7 de abril, a propuesta del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, el Real Decreto por el que se reconocen los hórreos del norte de la península ibérica como vehículos de transmisión y expresión simbólica de identidad como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial.
El Ministerio de Cultura anunció esta mañana, a las 12:57 horas, que esta declaración había sido aprobada en la reunión celebrada por el Consejo de Ministros en su sesión de hoy, martes, 31 de marzo, a través de una nota oficial remitida a los medios de comunicación.
La rectificación
Sin embargo, a las 17:49 horas, apenas cinco horas después, desde la Delegación del Gobierno en Asturias se enviaba un comunicado de rectificación remitido por el Gabinete de Prensa del Ministerio de Cultura donde advertía de que, por error, se había trasladado que la propuesta del ministro había sido aprobada en su sesión de esta mañana cuando realmente será analizada en la reunión que tendrá lugar la semana que viene, concretamente el martes 7 de abril.
“Esta declaración irá al Consejo de Ministros la próxima semana, el martes 7 de abril. Lo comunicaremos ese día pertinentemente. Lamentamos las molestias que este error haya ocasionado”, aseguran en el nuevo comunicado enviado desde el Ministerio de Cultura.
El Gobierno asturiano cree que será “un hito”
Esta confusión provocó que el Gobierno de Asturias, en la creencia de que esta declaración había sido aprobada hoy, efectuara unas manifestaciones mostrando su satisfacción por su aprobación.
El Principado ha resaltado el valor de esta declaración que, una vez que sea aprobada, supondrá un hito en la puesta en valor de uno de los elementos más representativos de la identidad del Principado.
Garantizar la preservación integral
El Ejecutivo regional considera que esta medida -una vez que sea aprobada- será un respaldo directo a sus esfuerzos para
Lgarantizar la preservación integral de este legado tras haber mantenido un programa continuado de conservación que ha permitido apoyar intervenciones en 334 construcciones tradicionales, con una inversión superior a los 2,5 millones.
El Gobierno que preside Adrián Barbón recuerda que la Consejería de Cultura ha incorporado mejoras en la tramitación de estas subvenciones como el abono anticipado o la ampliación de los plazos de justificación, lo que facilita la ejecución de los proyectos y responden a las necesidades planteadas por propietarios y profesionales.
El ‘Pegoyu, almacén de hórreos’
Entre las iniciativas impulsadas, figura el proyecto ‘Pegoyu, almacén de hórreos’, que ha permitido recuperar 103 conjuntos de piezas procedentes de construcciones en ruina, un sistema desarrollado junto a la Asociación Amigos del Hórreo y la Fundación Cetemas que ha consolidado un modelo de salvaguarda basado en el desmontaje, traslado, tratamiento técnico y reutilización de elementos originales.
Además, el Gobierno incide en que ha reforzado las actuaciones para garantizar la transmisión de los oficios ligados a la carpintería de hórreos y paneras con el objetivo de asegurar el relevo generacional y se han puesto en marcha iniciativas de divulgación y una reciente modificación normativa para ampliar los usos compatibles de estas construcciones para favorecer su conservación en el contexto actual.
La declaración como BIC
Asimismo, el Principado trabaja en la selección de un centenar de hórreos y paneras para iniciar su declaración como bien de interés cultural (BIC) y la consejera de Cultura, Vanessa Gutiérrez, ha valorado que que la decisión del Consejo de Ministros incorpore la dimensión simbólica y social del hórreo entendido como un espacio de memoria, cohesión y continuidad cultural que trasciende su función material.
Con este reconocimiento con el que se respaldará la importancia de preservar los hórreos también se pondrá de relieve no solo las actividades, oficios y conocimientos tradicionales asociados a estas construcciones, sino también un capital inmaterial contemporáneo y complejo que las comunidades han elaborado en torno a ellas.
Los hórreos, presentes en Galicia, Asturias, León, Cantabria y País Vasco, desempeñan un papel esencial como marcadores culturales y expresiones de identidad colectiva, vinculados a prácticas sociales, saberes transmitidos, memorias compartidas y representaciones.
Transmisión intergeneracional
El objetivo de esta declaración será garantizar la salvaguarda de esta dimensión inmaterial, incorporándola de forma explícita en los procesos de identificación, documentación, estudio y difusión de este patrimonio, reforzando su reconocimiento y asegurando su transmisión intergeneracional, según ha explicado el Gobierno en un comunicado.
“Estos valores simbólicos configuran un capital cultural que contribuye a la cohesión social y al fortalecimiento de las identidades locales y regionales, manteniéndose vivo gracias a la interacción constante entre las comunidades portadoras y el bien, lo que asegura la continuidad y recreación de sus significados en el tiempo”, corroboran desde el Ministerio de Cultura.
Los hórreos del norte
Los hórreos son arquitecturas populares que se diseñaron para guardar las cosechas y alimentos y ponerlas a salvo de los roedores y alimañas. Su principal seña de identidad es que se levantan sobre pilotes o pies derechos que los aíslan del suelo para favorecer su ventilación interna y evitar el acceso de los animales.
En España, este tipo de construcciones se localizan en la fachada atlántico-cantábrica, en los territorios de Galicia, Asturias, León, Cantabria, Navarra y País Vasco.
Más allá de esta materialidad, los hórreos poseen un valor inmaterial que reside en su función simbólica y social: han sido y siguen siendo lugares de memoria, hitos visuales y espacios cargados de significados asociados a prácticas, relatos y modos de vida tradicionales.
Riesgos para el mantenimiento
Sin embargo, se han detectado una serie de riesgos para su mantenimiento como pueden ser la desvinculación funcional del hórreo y su homogeneización, la desconexión intergeneracional o la pérdida de los contextos culturales. Por ello, las medidas de salvaguarda se orientan a la preservación de su dimensión simbólica y social, junto con la conservación material y los oficios tradicionales vinculados a ella.
La declaración de los hórreos del norte de la península ibérica como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial ayudará a garantizar su conservación, asegurando que las medidas de protección vayan más allá de su materialidad, asegurando su valor simbólico y de identidad social.













