
"Parece que comienza una nueva carrera espacial, con China como principal competidor de Estados Unidos, y a mí me parece muy positivo"
Más de 50 años después de la última vez que un ser humano viajó a la órbita lunar, la misión Artemis 2 se prepara para llevar a cuatro astronautas rumbo al satélite. Un hito que los expertos consideran la antesala para alcanzar Marte y que sirve de contexto para la reflexión del comunicador Luis del Val sobre la Luna.
El colaborador ha recordado en ‘La Linterna’ cómo la primera vez que pensó que se podría lanzar un proyectil a la Luna fue leyendo a Julio Verne en su pubertad.
Años más tarde, esa ficción se convirtió en una imagen real en su televisor en blanco y negro, con la narración de Jesús Hermida sobre la llegada del hombre a la Luna.
Sobre este hito histórico, Del Val ha mencionado la falsa leyenda que circuló durante años y que defendía que todo fue un montaje rodado en un estudio. Una teoría que ha calificado de “absurda” y que, según ha contado, “jamás se me ocurrió comentar” cuando conoció personalmente a Hermida.
Ahora, parece que comienza una nueva carrera espacial con China como el principal competidor de Estados Unidos.
Lejos de verlo como una amenaza, para Luis del Val es algo “muy positivo”, ya que la anterior competición entre rusos y americanos trajo consigo grandes avances. “Estas competiciones tecnológicas siempre traen beneficios y avances”, ha afirmado.
Entre los descubrimientos derivados de aquella primera carrera espacial, el comunicador ha enumerado aplicaciones tecnológicas que se han vuelto cotidianas.
Ha destacado inventos como los teléfonos móviles, el TAC que se utiliza en los hospitales, las placas solares e “incluso las cómodas plantillas de las zapatillas deportivas que usamos hoy”.
Pese a los avances científicos, Del Val ha querido reivindicar también la visión poética y cultural del satélite, recordando el pasodoble ‘Luna de España’. También ha compartido una curiosidad: “La luna engaña, y cuando las puntas forman en el cielo, la letra c, inicial de crecer, es que está menguando.
Y cuando parece que escribe la d, de decrecer, es que aumenta de tamaño”.
Y es que, para el comunicador, aunque los astronautas que viajan ahora estén “al margen de símbolos y líricas”, la fascinación por el satélite perdurará. “Mientras la ciencia avanza, siempre habrá una noche en que alguien, acodado en un balcón, verá el disco plateado en el oscuro cielo, y seguirá siendo un misterio”, ha concluido.












