Las Sombras Ocultas de Kitchen: CNI, Espionaje Carcelario y un Falso Cura

Las Sombras Ocultas de Kitchen: CNI, Espionaje Carcelario y un Falso Cura
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Las Sombras Ocultas de Kitchen: CNI, Espionaje Carcelario y un Falso Cura

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El controvertido cierre de la investigación del caso Kitchen, decretado por el juez Manuel García Castellón en julio de 2021, dejó sin respuesta varios interrogantes surgidos a lo largo de tres años de pesquisas. Entre ellos, destacan el asalto a la residencia de los Bárcenas por un individuo disfrazado de cura y el espionaje al extesorero del PP mientras se encontraba en prisión. La víctima, Luis Bárcenas, ha señalado directamente al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) como responsable, institución que ya había dejado rastros de su participación en grabaciones y seguimientos a la familia.

Nuevas Revelaciones: Cámaras Ocultas en Baqueira

A los indicios existentes se suma ahora una nueva revelación: la existencia de cámaras en el exterior del chalet de Bárcenas en la estación de esquí de Baqueira Beret, presuntamente instaladas por el CNI. La defensa de Francisco Martínez, ex número dos de Interior, ha solicitado la desclasificación de las grabaciones realizadas por estas cámaras, así como de cualquier otra grabación obtenida a través de “vigilancias realizadas sobre el señor Bárcenas, sobre su esposa o sobre los inmuebles de su propiedad”. Según la defensa, estas acciones serían ajenas a la actuación del Ministerio del Interior.

Las imágenes captadas por las cámaras ocultas en Baqueira fueron “remitidas al Ministerio del Interior el viernes 2 de agosto de 2013”, en pleno apogeo de la Operación Kitchen, según el escrito de la defensa de Martínez. Para reforzar la acusación contra el CNI, se solicita que se incorporen a la causa todos los autos dictados por el “magistrado especial del artículo 342 bis de la Ley Orgánica del Poder Judicial”, es decir, el juez del Supremo que autoriza en secreto las actividades del CNI. El tribunal del caso Kitchen tomará una decisión al respecto durante el trámite de las cuestiones previas del juicio.

El Triángulo de la Impunidad Política

La conclusión de que la Operación Kitchen fue ideada por el entonces ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, sin la participación del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ni de la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, podría no ser la única verdad. La posible implicación del CNI añade un tercer vértice a este “triángulo de impunidad política”: Soraya Sáenz de Santamaría, vicepresidenta del Gobierno de Rajoy y responsable del Centro Nacional de Inteligencia.

Al igual que Rajoy, Sáenz de Santamaría nunca fue llamada a declarar durante la instrucción del caso Kitchen, pero deberá comparecer como testigo en el juicio. El comisario de la Policía, Enrique García Castaño, conocido como ‘El Gordo’, quien colaboró con la justicia durante la fase de instrucción y señaló a Francisco Martínez como coordinador de la operación de espionaje a Bárcenas, no se sentará en el banquillo debido a graves secuelas de un accidente cardiovascular. García Castaño reconoció su participación en los hechos y reveló cómo la Policía no fue la única que actuó fuera de control judicial.

“Lo detectamos varias veces, había gente con motos y cámaras grabando una reunión de la mujer de Bárcenas”, afirmó en su declaración de enero de 2019. “Intentamos averiguar quiénes eran, pero la documentación de los vehículos que alquilaban era falsa”, añadió.

Por su parte, Sergio Ríos, el chófer de la familia Bárcenas captado como colaborador a sueldo, explicó al juez que tanto García Castaño como José Manuel Villarejo le hablaban con naturalidad sobre la implicación del CNI en el espionaje extrajudicial durante sus encuentros para trasladarles información o cobrar en efectivo de los fondos reservados.

Además, los mensajes de Martínez con el ministro Fernández Díaz, que el número dos de Interior entregó a la Policía en marzo de 2020, revelan una posible conexión. En un mensaje del 13 de julio de 2013, Martínez alude al “contacto Cecilio” que Fernández Díaz había quedado en facilitarle previamente.

En su teléfono móvil, Martínez dejó escrita una reflexión: “Tengo muy claro que en el asunto que nos ocupa hubo otros servicios que intervinieron”. Posteriormente, Martínez declararía que su contacto en el CNI era el director, Félix Sanz Roldán, y que se limitó a preguntarle por el conocimiento que pudiera tener el servicio de Inteligencia sobre dinero de Bárcenas en el extranjero. Un portavoz del CNI rechazó hacer comentarios sobre este tema en 2020, cuando surgieron los primeros indicios de la participación del Centro en el espionaje a los Bárcenas.

El Falso Cura: Un Enigma Sin Resolver

Enrique Olivares García, el hombre que asaltó la casa de la familia Bárcenas disfrazado de cura y armado con un viejo revólver, se llevó a la tumba la verdad sobre sus motivaciones. ¿Actuó solo o bajo las órdenes de alguien? Falleció el 15 de enero de 2022, aún bajo libertad vigilada, sin que se aclarara su presunta participación en la Operación Kitchen. La Fiscalía había planteado en su recurso contra el cierre de la instrucción si Olivares había actuado por su cuenta o a las órdenes de algún “servicio de la seguridad del Estado”.

Si bien la lógica apuntaba a que los mandos policiales implicados en la Operación Kitchen estuvieran detrás del asalto, García Castaño negó rotundamente que Olivares actuara bajo órdenes de la Policía. El falso cura, un individuo casi en la indigencia, contó con un abogado pagado por alguien cuya identidad sigue siendo un secreto. Este abogado, Andrés Ruiz Cubero, es hermano de un funcionario de prisiones que intentó vender material grabado por Villarejo tras coincidir con él en prisión.

El letrado negó que su defensa de Olivares estuviera vinculada con su hermano o que le hubiera contratado alguien relacionado con la política o los servicios de Información, alegando un favor personal. “¿Enrique estaba trastornado. ¿A quién se le podría haber ocurrido utilizarlo para algo así?”, declaró en 2022.

Otro misterio sin resolver son los ingresos que Olivares recibía en prisión: ¿quién depositaba dinero en su cuenta? Y, ¿quiénes eran los policías que visitaron a Olivares en prisión el 1 de diciembre de 2015, pocos días después de que se publicaran las primeras informaciones sobre la Operación Kitchen? Se determinó que los policías pertenecían a la Unidad contra la Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV), no vinculada a la Kitchen. La Dirección General de la Policía evitó hacer comentarios al respecto.

La cuenta de Olivares llegó a reunir 4.751,28 euros. Recibía ingresos de una pensión de 368 euros y otros periódicos de 250. Los fiscales Ignacio Stampa y Miguel Serrano llegaron a escribir: “Perteneciendo a una familia sin recursos, Enrique Olivares recibía sistemáticamente ingresos en su cuenta penitenciaria de peculio, cuyo origen puede coadyuvar a demostrar que no habría actuado de modo aislado y autónomo”. Sin embargo, el juez García Castellón concluyó que no se habían recabado indicios que permitieran sostener que el asalto al domicilio de Bárcenas estuviera directamente relacionado con la Operación Kitchen.

Espionaje en la Cárcel: Nadie es Quien Parece

La cárcel es el escenario del tercer interrogante de Kitchen: el espionaje a Bárcenas mientras su familia era vigilada 24 horas en el exterior. El propio Luis Bárcenas contó al juez que detectó a una persona infiltrada en su módulo para seguirlo y tomar notas. Este supuesto preso afirmaba haber sido detenido intentando introducir droga en España con un velero, pero un día desapareció del módulo. Bárcenas y otros presos supieron después que ya no estaba en la cárcel.

Bárcenas describió al espía como un individuo español, blanco, a pesar de que el carnet de la persona que estaba haciendo el seguimiento correspondía a un dominicano. Esto, según Bárcenas, demuestra la torpeza con la que se llevó a cabo la infiltración. Bárcenas cree que detrás del espionaje en prisión está el CNI y el interés de la entonces vicepresidenta del Gobierno en que el caso de la caja B no salpicara a Mariano Rajoy.

La historia del falso dominicano se cruza con la del informático colombiano al que Bárcenas pidió que, al salir de permiso, borrara archivos de la ‘nube’, incluyendo una grabación en la que Rajoy aparecía destruyendo pruebas de la caja B del partido. Sin embargo, Bárcenas se ha contradicho al respecto, asegurando que él nunca ha grabado a nadie.

El colombiano, Isidro Sánchez, fue detenido durante su permiso y, según explicó al juez, Bárcenas únicamente le pidió que solicitara a Google eliminar las noticias aparecidas sobre su mujer, Rosalía Iglesias. El ex tesorero, por contra, declaró que el trabajo consistía en borrar documentación de la ‘nube’, pero negó que allí hubiera ninguna grabación hecha por él.

Sánchez fue detenido por una reclamación de un juzgado de otra causa pendiente y devuelto a prisión. Bárcenas asegura, sin embargo, que cuando salió de la cárcel, en la ‘nube’ ya no quedaba nada.

Antes o después de salir de permiso, los funcionarios hicieron un cacheo sorpresa en la celda del colombiano y encontraron una anotación de Bárcenas: “Alex, hay que destruir todos los audios de M.R cuando yo te dé la orden. No debe quedar nada. Es mi compromiso. Haz el favor de ir recuperándolos. Abrazo”. Bárcenas asegura que él escribió esa nota, mientras que el colombiano niega su existencia.

El 13 de agosto de 2013, el comisario Villarejo escribió en su diario, junto al apelativo “Andi” (Andrés Gómez Gordo, comisario imputado y ex asesor de Cospedal): “Datos de colombiano colaborador de MACO”, en posible alusión a la cárcel. El 3 de septiembre de 2013, junto al nombre “Chisco” (Francisco Martínez, secretario de Estado de Seguridad), Villarejo apunta: “Coche de (ininteligible). Ayuda Prisiones. Tema ordenadores, copia en teléfono”. El 3 de octubre, el aludido es BIG (comisario Enrique García Castaño): “2 paquetes con notas a un preso tercer grado”.

La historia de la Kitchen en prisión abre una serie de interrogantes: ¿Era el colombiano en realidad un colaborador de la Policía que engañó a Bárcenas? ¿Fue su detención durante el permiso una maniobra de distracción? ¿Quién borró los datos de la ‘nube’? Y, sobre todo, ¿estaba allí la grabación de Rajoy destruyendo papeles de la caja B del PP?