
ALARMA POR EL 'AUTISMO DIGITAL': ¿QUÉ ESTÁ PASANDO CON LOS NIÑOS Y LAS PANTALLAS?
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La comunidad científica ha expresado su preocupación ante el aumento de casos de niños que, debido a la sobreexposición a pantallas, desarrollan comportamientos similares a los del espectro autista (TEA). Esta condición, conocida como “autismo digital”, se caracteriza por la falta de respuesta al nombre, el escaso contacto visual y la tendencia al aislamiento.
El impacto de la pandemia y la tecnología en el desarrollo infantil
Según el psiquiatra infantojuvenil Pedro Javier Rodríguez Hernández, la situación se ha agravado tras la pandemia, debido al incremento en el uso de pantallas motivado por el aislamiento y la transición a sistemas de enseñanza online. Esto ha provocado, según el especialista, “un incremento de pantallas en nuestros niños y adolescentes, un uso perjudicial de Internet, excesivo uso y abuso de las redes sociales y la utilización de la inteligencia artificial como alternativa a la vida real”.
Peligro para el cerebro en desarrollo
Los expertos advierten sobre el impacto de esta sobreexposición en el cerebro infantil, que necesita estímulos del mundo real, interacciones cara a cara y experiencias sensoriales variadas para un desarrollo neurológico adecuado. La pantalla, al convertirse en la principal fuente de estímulos, puede alterar este proceso crítico de maduración.
Es importante destacar que las pantallas no causan autismo.
Sin embargo, su abuso sí puede agravar los síntomas en niños con predisposición a dificultades de socialización o generar conductas similares al autismo en niños sin trastornos de base, ya que el cerebro “puede transformar la realidad del día a día social en una realidad virtual, y que le sea más difícil tener una comunicación eficiente con su entorno”.
La importancia de la socialización y el juego en la infancia
La socialización es una habilidad que se aprende y se desarrolla a través de las relaciones con la familia, los cuidadores y otros niños. El juego, la negociación, la resolución de conflictos y la empatía se aprenden en el mundo real, no en una pantalla. Por ello, los especialistas recomiendan fomentar actividades que promuevan la interacción social, especialmente en niños pequeños con dificultades.
Los síntomas del “autismo digital” reflejan esta carencia de entrenamiento social: dificultad para comunicarse, falta de contacto visual, apariencia absorta y dificultad para responder al llamado. Es el retrato de una infancia que se refugia en la comodidad de una pantalla en lugar de explorar el mundo.
Nuevas recomendaciones de los expertos
Ante esta realidad, las autoridades sanitarias han actualizado sus directrices.
La Asociación Española de Pediatría (AEP) recomienda exposición cero a pantallas hasta los 6 años y limita el tiempo de uso entre 7 y 16 años. Sin embargo, existe una brecha entre las recomendaciones y la práctica, ya que muchas familias superan estos límites.
El objetivo, según los especialistas, es reducir al mínimo posible el uso de pantallas hasta los 6 años, priorizando el juego, la interacción social y las actividades al aire libre. A partir de esa edad, la introducción a la tecnología debe ser progresiva y supervisada.
Un llamado a la acción: más juego y menos pantallas
Los especialistas instan a un cambio de rumbo, fomentando “más juegos de pandilla y menos pantalla”. Se trata de devolver a los niños una infancia más analógica, donde las relaciones se construyan cara a cara.
Solo así se podrá garantizar que las futuras generaciones crezcan sanas, socialmente competentes y conectadas con el mundo real, evitando que el “autismo digital” se convierta en la norma.













