
Miércoles Santo en Alicante: Pasión y tradición en el barrio de Santa Cruz
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El Miércoles Santo en Alicante adquiere una dimensión especial en el pintoresco barrio de Santa Cruz. Sus intrincadas callejuelas, pronunciadas cuestas y atmósfera singular convierten este día en uno de los momentos más intensos y conmovedores de la Semana Santa alicantina.
Orígenes y evolución de la Hermandad
Según Saoro, un veterano miembro de la hermandad y figura emblemática del barrio, los inicios fueron complicados. La hermandad, en sus primeros años, estaba dirigida por personas vinculadas al antiguo régimen. Sin embargo, Saoro reconoce que esa etapa fue fundamental para sentar las bases de la hermandad actual.
La historia se remonta a 1945, cuando el gobernador de Alicante, Paterna, adquirió el trono de “El Descendimiento”. Fue en la década de los 60 cuando Saoro y otros miembros impulsaron un cambio para que la dirección recayera en manos de los vecinos del barrio.
Saoro luchó para que la gestión de la Hermandad reflejara el sentir de sus vecinos, y celebra que actualmente la dirección esté compuesta por personas que viven en el barrio.
Un recorrido único
Lo que distingue a la procesión de Santa Cruz es su entorno. El recorrido, que parte desde la falda del castillo y la ermita del barrio, serpentea por calles estrechas adornadas con balcones, lo que exige a los capataces maniobras precisas para sortear los obstáculos.
Estos momentos de pericia y esfuerzo son los que más emocionan al público, que aplaude cuando los costaleros sortean los balcones con maestría. Saoro, quien fuera capataz del Cristo Gitano durante 40 años, destaca la espectacularidad del evento.
Crecimiento y devoción renovada
La Hermandad ha experimentado un notable crecimiento a lo largo de los años.
Comenzó con alrededor de 500 personas y en 1964 ya superaba el millar, llegando a alcanzar casi los 2000 miembros, momento en que se añadieron dos pasos más. En la actualidad, la cifra se mantiene cercana a los 2000 hermanos.
Saoro afirma que la devoción se vive hoy con mayor intensidad gracias a la participación de las nuevas generaciones. Destaca la implicación de los jóvenes, que se relevan con sus familiares para portar los pasos. El actual presidente, sobrino de Saoro, ha fortalecido la relación con empresarios alicantinos que apoyan a la hermandad.













