
Nuevos Hundimientos en Cala Corb Desatan la Ira de Propietarios en Menorca
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Los fuertes vientos del norte que han azotado Menorca recientemente han provocado el hundimiento de una tercera embarcación en Cala Corb, Es Castell. Este nuevo incidente ha exacerbado el descontento entre los propietarios, que ven cómo sus barcos terminan en el fondo del mar.
Jordi Ferrer, propietario de la última lancha hundida, afirma que no se trata de un hecho aislado. Su embarcación ya había sufrido daños importantes en 2015, 2020 y 2021, generando frustración y preocupación. Según los afectados, la situación pone en riesgo la seguridad de sus barcos durante el invierno.
Normativa Portuaria en el Punto de Mira
El conflicto principal radica en la normativa portuaria, que obliga a los propietarios a mantener sus embarcaciones amarradas en el puerto durante todo el año.
La ley restringe su traslado a tareas de mantenimiento, reparación o ante la inminencia de un temporal, impidiendo su resguardo en lugares más seguros durante el invierno. Esta restricción a menudo impide sacar las embarcaciones a tiempo ante la llegada de condiciones climáticas adversas.
Ferrer intentó retirar su lancha, pero el temporal se anticipó. A pesar de ello, exime a la gestión local de responsabilidad, señalando a las administraciones centrales en Palma o Madrid, a quienes acusa de desconocer la realidad de una isla como Menorca.
Costos Adicionales por Rescate
A la pérdida de la embarcación se suma el elevado costo del rescate. Ferrer estima que la operación para sacar un barco del agua oscila entre 2.000 y 3.000 euros.
Un vecino que sufrió un incidente similar el año pasado recibió una factura de más de 3.000 euros por los servicios de buceo. Aunque la lancha de Ferrer está asegurada, la pérdida económica podría ser considerable.
El hundimiento y rescate se desarrollaron en cuestión de horas. Ferrer relata que recibió las primeras fotos a las 7:00 h, a las 7:35 h el mástil ya tocaba fondo y, finalmente, a las 10:30 h, la barca fue extraída. Actualmente, un perito evalúa los daños de la embarcación, mientras su dueño se recupera de una operación en Barcelona.
Movilización de los Afectados
Ante esta situación, los propietarios se han organizado.
Ferrer destaca el apoyo recibido por la asociación Es Jonquet, que ha convocado una reunión para abordar el problema y buscar soluciones conjuntas. Toni Barber, presidente de la entidad, y otros afectados participarán en el encuentro. El propio Ferrer no podrá asistir debido a su rehabilitación.
Ferrer espera que su caso sirva para que las administraciones comprendan las particularidades del puerto de Maó y se encuentre una solución que garantice la seguridad de las embarcaciones durante todo el año.













