El imponente Descendimiento de Badajoz protagoniza el Miércoles Santo en San Andrés

El imponente Descendimiento de Badajoz protagoniza el Miércoles Santo en San Andrés
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

El imponente Descendimiento de Badajoz protagoniza el Miércoles Santo en San Andrés

La Hermandad y Cofradía del Santísimo Cristo del Descendimiento, María Santísima de la Piedad y Nuestra Señora de la Esperanza tiene su sede canónica en la Iglesia de San Andrés Apóstol de Badajoz. Cada Miércoles Santo, sus 476 hermanos y 200 nazarenos realizan su estación de penitencia, en una de las jornadas más señaladas de la ciudad.

Los cimientos de la hermandad se fraguaron el 28 de abril de 1943 por iniciativa de un grupo de devotos, logrando su erección canónica el 28 de marzo de 1944 bajo el pontificado del obispo D.

José María Alcaraz y Alenda. La cofradía encargó al imaginero sevillano Antonio Castillo Lastrucci la ejecución del misterio del Sagrado Descendimiento, que fue expuesto con gran admiración en la calle Sierpes de Sevilla en 1944.

Aunque su primera salida estaba prevista para el Jueves Santo, la lluvia obligó a posponerla, por lo que desde 1945 la cofradía procesiona definitivamente el Miércoles Santo.

Ese mismo año se encargó la imagen mariana de la Esperanza y, el 25 de marzo de 1947, la corporación recibió la bendición apostólica del papa Pío XII mediante un telegrama.

En su época de esplendor, la institución llegó a contar con más de 2.000 hermanos. Pese a las dificultades de los años setenta, el compromiso de sus juntas de gobierno logró mantener vivo el fervor.

En 1996, los Titulares comenzaron a procesionar a costal gracias a la Asociación de Costaleros y Capataces San José, y en 2019 la hermandad conmemoró su 75º aniversario fundacional.

El conjunto escultórico del Santísimo Cristo del Descendimiento es una de las obras más importantes de Antonio Castillo Lastrucci (1944), uno de los artistas más influyentes del siglo XX. El misterio representa el momento en que Jesús es desclavado de la Cruz, con San Juan y José de Arimatea sosteniendo a Cristo, Nicodemo sujetándolo y María Santísima de la Piedad al pie de la cruz.

El Cristo fue restaurado en Sevilla entre 2000 y 2001 por José Pérez Delgado, discípulo de Castillo Lastrucci.

Este paso es considerado uno de los más importantes de España por su perfección anatómica, lo que le ha valido menciones en libros de medicina. En 1944 fue destacado en el programa de Semana Santa de Sevilla como tributo a su autor.

Con 5,70 metros de largo, es el paso más grande y uno de los más pesados de la Semana Santa de Badajoz, necesitando una cuadrilla de 50 costaleros.

Sus imponentes andas de estilo rococó, diseñadas por José Benítez y Antonio Flores, se encuentran actualmente en proceso de restauración, lo que permitirá apreciar en el futuro toda la belleza de uno de los pasos más impresionantes de la Semana Santa.

La imagen de Nuestra Señora de la Esperanza fue realizada también por Antonio Castillo Lastrucci en 1945 y sufragada por Ramón y Manuel Sáez del Río. La Dolorosa, que refleja un dolor contenido, procesiona sobre una canastilla plateada y bajo un palio de terciopelo burdeos bordado en oro, elaborado por Ana Díaz Ramos en 1994.

Destacan los respiraderos, bordados en oro y seda por las Madres Adoratrices en 1947, y las ánforas plateadas, regalo de los hermanos en 1954.

La Virgen cuenta con valiosos mantos de procesión, como uno de terciopelo verde de Lyon estrenado en 1953 y otro donado por la Marquesa de Torres Cabrera, además de trajes donados por toreros como Miguel Báez “Litri”.

La hermandad se distingue también por su compromiso solidario, con una recogida periódica de alimentos para comedores sociales y la colaboración de voluntarios en proyectos de Cáritas parroquial. Entre sus insignias destacan la Cruz de Guía (1945), el Senatus, el Sine Labe bordado en oro y perlas y el estandarte de la cofradía, con los escudos de la hermandad y la ciudad.

El recorrido del Miércoles Santo tiene momentos de especial encanto en la plaza de Cervantes, tanto a la salida como a la entrada.

Otros puntos destacados son la presentación ante la Soledad y la complicada “revirá” en Arco Agüero con López Prudencio, así como la subida del palio por la calle Arias Montano, donde se admira el esfuerzo de sus 35 costaleros.