
Retos y prioridades de Gandía en una nueva etapa para la Universitat de València: "Tenemos margen de mejora en la relación con la Generalitat"
La Universitat de València inicia una nueva etapa con Juan Luis Gandía como nuevo rector, tras unas elecciones que le han otorgado un amplio respaldo de la comunidad universitaria. En una entrevista en el programa ‘Mediodía COPE Más Valencia’, Gandía ha expresado que afronta el cargo con “mucha ilusión”, un sentimiento que comparte con todo su equipo y que considera “absolutamente necesaria para cualquier proyecto”. Su mandato, que será único y de seis años, estará marcado por la responsabilidad de responder a la confianza depositada por todos los colectivos de la institución.
Uno de los primeros puntos que ha abordado el nuevo rector ha sido la participación del estudiantado, que, aunque históricamente baja, ha experimentado un notable aumento en la segunda vuelta de las elecciones, pasando del 8% a más del 11%, lo que para Gandía supone un incremento relativo superior al 25%. “Creo que el estudiantado finalmente sí entendió que tenía que dar un paso al frente y se implicó en este proceso”, ha señalado.
En este sentido, ha reafirmado su compromiso de campaña: “El estudiantado tiene que estar en el centro de la experiencia educativa”.
Para materializar esta idea, el equipo de Gandía planea la creación de un Observatorio del Estudiantado con el objetivo de “dinamizar la vida del estudiantado en la universidad” y hacerles más conscientes de su paso por la institución. Esta iniciativa busca revertir la tendencia de baja implicación y colocar sus necesidades y experiencias en un lugar prioritario.
Juan Luis Gandía ha insistido en la necesidad de implementar una “nueva gobernanza”, un concepto que, según explica, no es abstracto. Para él, implica “establecer procesos de diálogo, donde se puedan enfrentar los problemas de forma colaborativa”. Este modelo se basará en un consejo de dirección accesible y en la toma de decisiones consensuada en los órganos competentes.
Lejos de ralentizar los procesos, Gandía considera que escuchar y dialogar “acorta los plazos”, ya que las decisiones se pueden explicar mejor y son mejor recibidas por la comunidad.
Ligada a esta idea, la transparencia se convierte en otro pilar fundamental. El rector electo ha afirmado que es “esencial para que pueda haber un buen gobierno”, ya que sin ella es difícil entender el porqué de las decisiones. Por ello, defiende que la transparencia debe ser “totalmente transversal a la institución”, afectando a todos los órganos y procesos de toma de decisiones.
Entre las prioridades inaplazables de su programa, Gandía ha destacado el desafío del relevo generacional del profesorado. En los próximos seis o siete años, un gran número de profesores permanentes se jubilará, lo que exige “un proceso de renovación y de rejuvenecimiento de nuestras propias plantillas”.
Este plan, ha subrayado, requerirá una programación detallada y una clara apuesta de inversión económica para garantizar una transición ordenada que no afecte a la calidad de la institución.
Otro reto mayúsculo son las infraestructuras. Con más del 70% de la superficie construida datando del siglo pasado, la universidad necesita actuaciones importantes. Gandía ha recordado que la institución cuenta con cuatro campus muy distintos (Blasco Ibáñez, Tarongers, Burjassot-Paterna y Ontinyent), lo que requiere un plan de inversiones en obra nueva y mantenimiento que sea “consensuado, transparente y ordenado”, siempre condicionado a las posibilidades presupuestarias.
En materia de financiación, el nuevo rector se ha mostrado crítico con el modelo actual. Tras recordar que el plan del periodo 2010-2017 “nunca se aplicó”, ha señalado que el acuerdo firmado recientemente adolece de un aspecto clave: la falta de financiación asociada a objetivos.
Gandía ha sido contundente en su mensaje a la Generalitat: “Lo que se invierte en universidades públicas no es un gasto, es una inversión”. Considera que existe un margen importante para mejorar la relación y que la administración valenciana debe ser consciente del papel crucial que juegan las universidades para el futuro de la sociedad.
Finalmente, Gandía ha abordado otros temas de actualidad, como la competencia con las universidades privadas, afirmando que las públicas son “el motor de equidad social” y líderes en investigación, como demuestra el ranking de Shanghái. También ha reconocido la gravedad del problema de la vivienda para los estudiantes, un reto que la universidad no puede resolver sola pero en el que puede colaborar para mitigar su impacto. A nivel personal, ha confesado que echará de menos su vocación como profesor tras más de 34 años de docencia.













