
Nuevos mensajes complican la narrativa de Vox sobre la salida de Garre en Torre Pacheco
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El relato oficial de Vox sobre la salida de José Francisco Garre en Torre Pacheco se enfrenta a nuevas revelaciones. Mensajes de WhatsApp filtrados sugieren que la cúpula nacional del partido no solo estaba al tanto de los pagos realizados a Garre, sino que también los habría validado, contradiciendo las acusaciones de irregularidades lanzadas posteriormente.
La cúpula de Vox conocía los pagos
La dirección nacional de Vox, a través de Montserrat Lluis, vicesecretaria de Acción de Gobierno, recibió capturas de pantalla que acreditaban que el Grupo Parlamentario estaba al tanto de las transferencias a Garre. Este, además de concejal en Torre Pacheco, había sido el número dos del Comité de Garantías del partido a nivel nacional.
En los mensajes, Garre detallaba que los ingresos correspondían a trabajos jurídicos realizados desde 2020, cuando el partido carecía de estructura y él asumía en solitario la asesoría de numerosos municipios y procesos internos.
Acusaciones públicas tras el pacto con el PP
A pesar de que Lluis agradeció el envío de la documentación y de que los pagos estaban acordados con figuras de peso, Vox decidió lanzar públicamente la acusación de irregularidades económicas solo después de que Garre rompiera con el partido para formar gobierno con el PP en Torre Pacheco. Este pacto buscaba “desbloquear servicios esenciales, como limpieza y agua”, que, según los concejales, estaban paralizados ante la falta de un equipo de gobierno sólido.
La cronología de los mensajes reforzaría la versión aportada por Garre, quien califica la actitud de su antiguo partido como una estrategia de “amedrentamiento” para evitar acuerdos de gobierno fuera del control de Madrid. Garre asegura que sabían “perfectamente” cuánto dinero y por qué se le estaba pagando, e incluso afirma haber recibido disculpas por la carga de trabajo que había soportado durante años.
Crisis interna en Vox
Este nuevo capítulo agrava la crisis interna de Vox en la Región. Aunque el partido ha acusado a Garre de “venderse” al PP por supuestos intereses personales y de no justificar sus ingresos, las últimas informaciones apuntan a que todo estaba, previamente, en conocimiento de la cúpula de Santiago Abascal.
Lo que Vox presentó como un expediente de expulsión por falta de transparencia parece haber sido una reacción de castigo ante la pérdida de control territorial en Torre Pacheco, una de las plazas fuertes del partido a nivel nacional. Por el momento, la dirección nacional de Vox no ha ofrecido una explicación coherente sobre por qué cuestionó unos pagos que sus propios dirigentes habían coordinado meses atrás.
La versión de Vox
Por su parte, fuentes de Vox afirman que el partido “no tenía constancia de los pagos que realizaba Antelo, ni de las contrataciones o acuerdos que él ejecutaba”. Según añaden desde la formación: “Fue tras su cese cuando empezamos a conocer todos estos movimientos, cuya justificación no fue capaz de aportar”.
Según Vox, se le solicitaron esas aclaraciones a Garre, quien se comprometía a facilitarlas y a colaborar, manifestando lealtad absoluta al partido, pero nunca lo hizo. “En lugar de ello, aprovechó ese tiempo para pactar un acuerdo de gobierno con el PP a espaldas de la dirección nacional y regional”.
Acusaciones cruzadas
Una concejal en Torre Pacheco, Merche Meroño, califica el pacto con el PP como un “robo de acta” y una “traición al mandato de los votantes”. Meroño asegura que el acuerdo responde a intereses económicos, señalando que el sueldo de Garre pasará de 20.500 a 33.000 euros, mientras que el del alcalde popular subirá hasta los 56.000 euros.
Meroño sostiene que “desde la dirección nacional se le pidieron explicaciones hace semanas, pero no lo hizo”, una afirmación que choca frontalmente con los mensajes del 4 de marzo en los que Montserrat Lluis agradecía a Garre el envío de toda la documentación justificativa.












