
Eva Gevorgyan: La joven pianista que conquista escenarios con su virtuosismo
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Eva Gevorgyan, una joven pianista de 21 años, se ha convertido en una figura destacada en el mundo de la música clásica. Con una impresionante trayectoria, que incluye más de cincuenta premios internacionales, Gevorgyan se prepara para presentarse el próximo 7 de abril en el Auditorio Nacional, como parte del ciclo de grandes intérpretes de la Fundación Scherzo.
Un talento innato
Desde sus primeros años, Eva demostró un talento excepcional para la música. Hija de una estudiante del conservatorio de Moscú, creció rodeada de música y pronto sintió la necesidad de expresarse a través del piano. “Desde muy pequeña entendí que era mi sueño de vida y le pedí mucho que me dejara intentar con el piano y así empezó todo”, recuerda la pianista.
Su virtuosismo y pasión por la música la han llevado a ser reconocida en todo el mundo.
Entre sus galardones más importantes destacan el Prix du Piano de Berna en 2023 y el Gran Premio del Concurso de Orquestas Nacionales de Rusia en 2021. Estos premios, según la propia Eva, le han ayudado a manejar la presión en el escenario, permitiéndole ganar experiencia y confianza.
El silencio y el sonido
Para Eva Gevorgyan, el silencio es tan importante como el sonido en la música. “Se presta demasiada atención al sonido y deberíamos prestar más atención al silencio porque a veces funciona incluso con más intensidad”, afirma. La pianista busca crear momentos de gran intensidad a través de las pausas y los contrastes dinámicos, captando así la atención del público.
Una misión: acercar la música clásica al mundo
Gevorgyan se siente comprometida con la difusión de la música clásica y desea acercarla a un público más amplio.
Consciente de la importancia de las redes sociales, utiliza estas plataformas para mostrar su talento y conectar con nuevas audiencias. “Creo que es muy importante, sobre todo para los músicos jóvenes, mostrarse a una audiencia más amplia”, señala.
Inspirada por grandes maestros como Vladimir Horowitz y Michelangeli, Eva busca transmitir la belleza y la profundidad de la música clásica a través de sus interpretaciones. Su objetivo es que el público no solo disfrute de un buen concierto, sino que también se lleve consigo algo que les inspire y les motive a cambiar sus vidas. “Creo que la música cura el alma de las personas y esa es la parte más increíble”, concluye la joven pianista.












