El calvario de Toumany: De migrante a acusado injusto de patrón de patera

El calvario de Toumany: De migrante a acusado injusto de patrón de patera
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El calvario de Toumany: De migrante a acusado injusto de patrón de patera

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El 6 de abril de 2024, Toumany, un joven de Mali, fue absuelto tras pasar más de un año en prisión, acusado injustamente de ser el patrón de una patera. Su historia es un testimonio de lucha por la inocencia y de las dificultades que enfrentan muchos migrantes al llegar a las costas españolas.

Un viaje lleno de obstáculos

En 2020, con tan solo 14 años, Toumany emprendió un largo y peligroso viaje desde Mali, atravesando Senegal, Mauritania y Marruecos. Una noche, se embarcó en una precaria neumática junto a otras 49 personas, con la esperanza de llegar a Fuerteventura. A pesar de nunca haber visto el mar hasta llegar a Marruecos, cuatro días después de desembarcar, se encontró en prisión, acusado de pilotar la embarcación.

“¿Por qué?”, era la pregunta que resonaba en su cabeza. Toumany no entendía la acusación, pues desconocía lo que significaba ser patrón de patera.

Una sentencia absolutoria

La Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas finalmente absolvió a Toumany, determinando que no existían pruebas suficientes para acreditar que él y otro compañero fueran los encargados de dirigir la embarcación. El tribunal consideró que los testimonios de dos testigos protegidos no eran suficientes para desvirtuar la presunción de inocencia del joven.

“El día que entré en la prisión de Tahiche, Lanzarote, solo pensaba que era injusto, que por qué yo, que me estaban echando la culpa de ser algo que yo no era”, recuerda Toumany.

La lucha por la inocencia

Desde el momento de su encarcelamiento, Toumany se propuso aprender español para poder defenderse en el juicio. Preguntaba a sus compañeros de prisión por el nombre de los objetos, leía, escribía y hacía deporte para despejar su mente. A pesar de la difícil situación, nunca se rindió.

Siempre tuvo claro que no aceptaría un acuerdo de conformidad, una práctica común entre jóvenes migrantes que se declaran culpables para evitar pasar más tiempo en prisión. Toumany se negaba a aceptar algo de lo que no era culpable y decidió luchar por su inocencia.

El racismo en las acusaciones

La sentencia absolutoria de Toumany incluso advirtió sobre la posible utilización de jóvenes subsaharianos por parte de individuos de origen magrebí, buscando evitar que estos últimos asumieran la responsabilidad. El fallo también señaló que las declaraciones de los testigos se basaron en el color de piel de los acusados.

Según declaraciones de agentes de la Policía, las mafias a menudo utilizan a jóvenes subsaharianos para evitar enfrentamientos entre grupos y para que los marroquíes eludan la cárcel.

Un nuevo comienzo

Tras pasar un año y ocho meses en prisión preventiva, Toumany fue liberado. “Entré en la cárcel injustamente y salí por justicia”, fue su primer pensamiento al salir. Ahora sueña con jugar al fútbol, encontrar un trabajo estable y ayudar a su abuela, quien lo crió en Mali y se encuentra enferma.

Aunque su paso por prisión aún es reciente, Toumany está decidido a dejar atrás este episodio y avanzar en su vida. Como él mismo dice: “En la vida el tiempo no se para. Cuando te ocurre algo, una vez que se pasa, hay que intentar hacer otras cosas para avanzar en la vida”.