Trump se enfrenta al descontento popular por la subida de precios

Trump se enfrenta al descontento popular por la subida de precios
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Trump se enfrenta al descontento popular por la subida de precios

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Hace un año, la administración Trump anunció un importante aumento de aranceles, lo que generó incertidumbre en los mercados internacionales. Tras un año y una decisión judicial adversa del Tribunal Supremo, los ciudadanos estadounidenses están sintiendo el impacto en sus bolsillos.

El impacto de la guerra comercial en los precios

La promesa de Trump de “volver a hacer a América rica” a través de su guerra comercial ha tenido como efecto secundario la reducción del poder adquisitivo de los estadounidenses. La mayoría de los ciudadanos perciben que los aranceles han encarecido la cesta de la compra. Datos económicos confirman esta percepción, mostrando un aumento del 3,1% en el precio total de los alimentos. Productos específicos como la ternera y el café han experimentado incrementos del 14% y 18%, respectivamente.

Encuestas revelan que una mayoría significativa de estadounidenses está en contra de los aranceles impuestos por el presidente. Independientemente de la orientación política, la mayoría coincide en que los aranceles han aumentado los precios.

A pesar de las declaraciones del presidente de la Fed, Jerome Powell, sobre el impacto aún por sentir de los aranceles, las próximas elecciones de medio mandato en noviembre se ven influenciadas por la percepción de un costo de vida más elevado, agravado por la guerra en Irán y el aumento del precio del petróleo.

La administración Trump parece estar repitiendo errores del pasado, donde buenos indicadores macroeconómicos no se traducen en una mejora tangible en las condiciones de vida de la población.

Revés judicial y consecuencias

El Tribunal Supremo de Estados Unidos anuló los aranceles universales de Trump, argumentando un abuso de los poderes de emergencia. La sentencia plantea interrogantes sobre el destino de los miles de millones de dólares ya recaudados y la validez de los acuerdos comerciales firmados a raíz de dichos aranceles. Malasia ya ha declarado su acuerdo comercial “nulo y sin efecto”.

Trump respondió a la sentencia con nuevos aranceles del 10%, recurriendo a una ley comercial de 1974. Sin embargo, estos impuestos tienen fecha de caducidad, y la Casa Blanca busca alternativas para mantenerlos.

Un año después del inicio de esta política comercial, las reglas del juego aún no están claras.

Daños colaterales en el sector rural

Los agricultores y ganaderos estadounidenses se sienten perjudicados por las políticas arancelarias de Trump. Los cultivadores de soja, por ejemplo, han visto cómo China busca nuevos proveedores en Latinoamérica.

Las medidas para mitigar el enfado de los consumidores, como la importación de carne argentina, han afectado negativamente a los ganaderos estadounidenses, quienes ya enfrentan una severa sequía.

Si bien Trump buscaba reindustrializar el país y crear empleo, estos objetivos aún no se han materializado. No obstante, se ha logrado reducir la importación de productos chinos.

El gobierno estadounidense también ha priorizado asegurar las reservas domésticas de minerales esenciales para el desarrollo de la inteligencia artificial.

Señales de debilitamiento económico

A pesar de la reducción de importaciones, la creación de empleo no ha aumentado. Los datos de la Reserva Federal muestran que la tasa de paro ha aumentado, con una pérdida de empleos reciente.

La producción manufacturera ha experimentado un ligero aumento, pero aún se encuentra por debajo de los niveles alcanzados durante la administración Biden. Un análisis de la Universidad de Yale sugiere que las industrias expuestas a aranceles muestran signos de debilitamiento.

Los efectos de los aranceles siguen impulsando la inflación en Estados Unidos. La política de Trump ha marcado el fin del sistema de libre comercio que el país había promovido durante décadas, obligando a socios comerciales como la Unión Europea a buscar alternativas en otros mercados, como Latinoamérica e India.

Estados Unidos ha logrado que algunos países firmen nuevos acuerdos comerciales o hagan concesiones como resultado de los aranceles. Sin embargo, muchos estados han buscado restaurar la seguridad comercial ante la presión ejercida por Trump.