Épila entra en la élite: su Semana Santa ya es Fiesta de Interés Turístico de Aragón

Épila entra en la élite: su Semana Santa ya es Fiesta de Interés Turístico de Aragón
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Épila entra en la élite: su Semana Santa ya es Fiesta de Interés Turístico de Aragón

La Semana Santa de Épila ha recibido la declaración de Fiesta de Interés Turístico de Aragón, un reconocimiento que la convierte en la decimotercera localidad aragonesa en obtener esta distinción. Para el alcalde, Jesús Bazán, esta noticia ha supuesto “una alegría muy grande”. Según sus palabras, la declaración no solo es un premio a toda la labor de preparación y documentación, sino también un homenaje a la singularidad que define esta celebración.

Este nombramiento reconoce el valor de una Semana Santa que ha sabido preservar sus particularidades a lo largo de los siglos. El alcalde ha destacado que, si bien todas las celebraciones tienen su encanto, la de Épila “es singular”.

Es precisamente esta autenticidad la que el Gobierno de Aragón ha querido poner en valor, destacando su profundo arraigo cultural y su capacidad para atraer a visitantes en busca de experiencias únicas.

La Semana Santa de Épila hunde sus raíces en el siglo XVII, con rituales documentados que superan los 300 años de antigüedad. Entre ellos, destaca por su originalidad el privilegio del encierro del alcalde, una tradición que data de 1663. Este honor, concedido en su día por la Iglesia a la figura del justicia —hoy el alcalde— por el buen trato a los bienes eclesiásticos, sigue vivo en la actualidad.

El ritual comienza tras los oficios de Jueves Santo, cuando el alcalde recibe la encomienda de custodiar las sagradas formas en su domicilio. Acompañado por autoridades civiles y religiosas, es escoltado hasta su casa, de la que no puede salir hasta que es requerido para los actos del Viernes Santo.

Para el primer edil, poder conservar esta costumbre es todo un privilegio.

Aunque el encierro es el acto más diferenciador, no es el único. La ceremonia del abajamiento o figuras únicas en las procesiones como el ángel y las tres Marías son otros de los elementos que no se encuentran en otros lugares. Además, las procesiones cuentan con tallas y obras de gran valor, aparte del gran valor sentimental, muchas de ellas de gran antigüedad y perfectamente documentadas.

La organización de todos los actos recae en la Cofradía del Santo Entierro y de la Resurrección, una hermandad con casi 800 cofrades que nació de la fusión de otras dos en 1940. Aunque el evento más popular es la procesión del Viernes Santo, descrita por el alcalde Bazán como “espectacular”, él confiesa su predilección por el ritual que protagoniza.

Con esta nueva declaración, se espera que la afluencia de visitantes aumente.

“Alguien más se acercará, y cuando cuentas las tradiciones, pues alguien tendrá esa inquietud en decir, pues voy a ver lo que pasa allí”, ha comentado el alcalde. Este reconocimiento, añade, es “muy positivo” para poner en valor el patrimonio de los pueblos y del medio rural aragonés.

La experiencia de la Semana Santa epilense se completa con su gastronomía. Durante estas fechas, es tradición disfrutar de dulces típicos como los pestiños y las torrijas, que forman parte inseparable del ambiente festivo. El propio alcalde admite que, durante su “encierro”, aprovecha para compartir estos manjares con quienes se acercan a su domicilio a acompañarlo en la tradición.