
El Muñidor vuelve a sonar en Oviedo: la figura ancestral que anuncia la procesión del Santo Entierro
La Semana Santa de Oviedo recupera una de sus figuras más ancestrales y desconocidas: el Muñidor. La Archicofradía del Santo Entierro es la única de la ciudad que ha recuperado esta tradición, en la que una persona camina delante de todo el cortejo haciendo sonar una campana para anunciar la inminente llegada de la procesión y para que la gente salga a las calles a recibirla.
Detrás de esta figura hay un cofrade que prefiere mantenerse en el anonimato.
Paloma Frechilla, Fiscal de la Cofradía, ha contado en COPE Oviedo que se trata de un voluntario que “decidió que ese es su sitio y lo hace todos los años con muchísima devoción”. Tal es su compromiso que, según llega, su única petición es: “dame el muñidor”.
El papel del Muñidor en los siglos XVI, XVII y XVIII era fundamental.
No solo anunciaba las procesiones, sino que también era “como el avisador” que informaba a los hermanos de un cabildo o un entierro, además de colaborar en la recaudación de cuotas o en la búsqueda de financiación. “Fue una figura importantísima”, subraya Frechilla.
Para la cofradía, recuperar esta figura “le da un empaque a la a la procesión importante”.
Su característico “toque de campana lastimero” tiene un mensaje claro para el pueblo de Oviedo: “ya viene ahí el santo entierro con el yacente y la dolorosa”.
Con todos los preparativos ya finalizados para la procesión del próximo Viernes Santo, el Muñidor vestirá el mismo hábito de terciopelo negro que el resto de los hermanos. La cofradía se considera “muy afortunada” por contar con un gran número de miembros, incluyendo “costaleros y costaleras” para llenar los pasos.













