La Unión corona a Raquel Salas y ‘El Perrito’ en su certamen único de saetas y cantes mineros

La Unión corona a Raquel Salas y ‘El Perrito’ en su certamen único de saetas y cantes mineros
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

La Unión corona a Raquel Salas y ‘El Perrito’ en su certamen único de saetas y cantes mineros

La Unión ha vuelto a demostrar por qué es referencia nacional del flamenco más auténtico con la celebración del XXXIII Certamen Nacional de Saetas y Cantes Mineros de Pasión. En una noche cargada de emoción, Raquel Salas y José Antonio Romero ‘El Perrito’ se han alzado con los máximos galardones, consolidando este evento como el único en España que fusiona la saeta y el cante minero en el contexto de la Semana Santa.

La Iglesia de Nuestra Señora del Rosario se transformó en un escenario cargado de simbolismo gracias a la cuidada dirección artística de Esteban Bernal.

El olor a incienso, la iluminación tenue y las telas rojas crearon una atmósfera sobrecogedora, mientras que la sobriedad de una silla de anea con una mantilla y las velas componían una escenografía de enorme delicadeza.

El recogimiento del público y los silencios construyeron un ambiente íntimo y solemne, donde cada cante adquirió una dimensión casi espiritual. En este contexto único, los finalistas ofrecieron actuaciones de gran nivel, demostrando la vigencia de una tradición que forma parte de la identidad de La Unión.

Tras el fallo del jurado, el certamen proclamó a sus dos ganadores.

Raquel Salas obtuvo el Primer Premio de Saetas, Trofeo ‘Isabel Díaz La Levantina’, mientras que José Antonio Romero “El Perrito” logró el Primer Premio de Cantes Mineros de Pasión ‘Ciudad de La Unión’, Trofeo ‘Esteban Bernal’.

El palmarés se completó con Susana Romero como Segundo Premio de Saetas e Isabel María Rico con el Segundo Premio de Cantes Mineros de Pasión. Además, se entregó un premio especial por su colaboración y altruismo con el certamen a Onésimo Hernández.

Como marca la tradición, ambos ganadores participarán mañana en la procesión del Cristo de los Mineros.

Interpretarán sus cantes en enclaves emblemáticos como la calle Numancia, el Ayuntamiento y la Plaza de la Iglesia, llevando el cante jondo al corazón de una de las celebraciones más singulares del país.