
Contaminación en playas de Tenerife tras la borrasca Therese: Diarreas, toallitas y socorristas con mascarillas
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El pasado 25 de marzo, algunas playas del sur de Tenerife mostraron una preocupante realidad: mientras niños y surfistas disfrutaban del agua, socorristas protegidos con guantes y mascarillas recogían decenas de toallitas contaminando la costa. La borrasca Therese, que azotó la isla durante ocho días, evidenció nuevamente el persistente problema de los vertidos al mar en Tenerife.
Playas afectadas y testimonios preocupantes
Playas como Los Cristianos, Las Vistas, El Camisón y Las Américas fueron algunas de las más afectadas. Testimonios recogidos revelan que usuarios habituales de estas zonas son conscientes de que, tras las lluvias, es mejor evitar el baño. Algunos incluso afirman haber contraído la bacteria E.coli por surfear en estas aguas.
Dos fuentes anónimas que trabajan diariamente en la playa de Las Américas, compartida entre Arona y Adeje, aseguran haber sufrido vómitos y diarreas a causa de la contaminación del agua. Una de ellas fue diagnosticada con “colitis, enteritis y gastroenteritis infecciosa” tras acudir al centro de salud.
Según uno de los testimonios, al llegar al centro de salud con los síntomas, le preguntaron de inmediato si venía de la playa, ya que había más personas con el mismo cuadro. Además, aseguró que no era la primera vez que enfermaba por los vertidos.
Otra fuente afirma que, pocas horas después de entrar en contacto con el agua, comenzó a experimentar vómitos y diarrea. Denuncian que, durante los días de mayor intensidad de la lluvia (23 y 24 de marzo), las playas de Arona permanecieron abiertas con bandera roja, pero sin ser precintadas.
Consecuencias para surfistas y el medio ambiente
Carla Henríquez, surfista y activista, ha dejado de entrenar en las últimas semanas debido a la relación entre los temporales y la contaminación marina. Hace 13 años, enfermó por primera vez tras surfear en días de lluvia, sufriendo diarrea, vómitos y fiebre durante 24 a 48 horas.
Henríquez subraya que la coincidencia de múltiples personas enfermas tras surfear en días de lluvia es un claro indicador del problema. Por ello, quienes conocen la situación evitan entrar al agua en esas condiciones.
Contaminación de corta duración y lluvias intensas
En 2024, Canarias registró al menos 29 incidencias por contaminación de corta duración, representando el 10,4% del total de episodios contabilizados en España, según el Informe Nacional de Calidad de Aguas de Baño del Ministerio de Sanidad. Estas contaminaciones, causadas por la presencia de E.coli o Enterococos intestinales, suelen ocurrir tras lluvias intensas.
Según el informe, estas situaciones se deben a vertidos de mezclas de aguas superficiales y residuales en las zonas de baño, introduciendo bacterias perjudiciales para la salud humana.
El problema de los vertidos y las borrascas
Julio Muñiz Padilla, profesor jubilado de Química Ambiental, explica que las lluvias abundantes provocan que los rebosaderos de presas y Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR) viertan al mar grandes cantidades de aguas residuales mezcladas con agua de lluvia, generando manchas de menor densidad compuestas por suelo orgánico, residuos, plásticos, microplásticos y colonias de bacterias.
Muñiz Padilla señala que en muchas zonas costeras de Tenerife y Canarias existen sedimentos acumulados procedentes de vertidos de aguas residuales depuradas y de los rechazos de la regeneración. La naturaleza proteica de estos sedimentos provoca la formación de natas durante mareas de fondo y tormentas.
El experto advierte que las natas más oscuras son de origen antropogénico y más peligrosas. Además, las borrascas recientes han aportado aguas más cálidas y nutrientes, creando un caldo de cultivo que aumenta el riesgo de formación de colonias de bacterias intestinales y oportunistas, así como de arqueas, cianobacterias y microalgas.
Denuncias públicas y falta de respuestas
Felipe Ravina, graduado en Ciencias del Mar y documentalista, ha denunciado la situación a través de un vídeo en su cuenta de Instagram, cuestionando hasta cuándo se permitirá esta situación y si será necesaria una tragedia para que se tomen medidas.
El 25 de marzo, este periódico contactó con el Ayuntamiento de Arona para obtener información sobre las playas con bandera roja, las razones de la protección de los socorristas y las recomendaciones a la población sobre el baño tras las lluvias. Nueve días después, no se ha recibido respuesta.
Fuentes consultadas también señalan que el problema de vertidos se repite en Adeje, donde el barranco de Troya vierte aguas fecales en las playas de Las Américas y Troya.
Posición del Ayuntamiento de Adeje
El Ayuntamiento de Adeje asegura que, durante la borrasca, solo se colocaron banderas rojas por el mal estado del mar y el oleaje, sin recomendar a la población no bañarse. Niegan que los socorristas de las imágenes pertenezcan a playas del municipio.
Puntos ilegales de vertido y condena europea
Según la información del Sistema de Información Nacional de Aguas de Baño (Náyade), las últimas muestras de agua de las playas de Arona y Adeje fueron tomadas el 16 de marzo, indicando que eran aptas para el baño. Sin embargo, un químico advierte que un análisis negativo en bacterias no es suficiente garantía de salubridad.
Tenerife concentra la mayoría de puntos de vertido de tierra al mar en Canarias, con 180 de los 403 identificados, de los cuales 118 son ilegales o están en trámite de autorización.
En diciembre, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) condenó a España por incumplir sus obligaciones en el tratamiento de aguas residuales urbanas, señalando que no se han adoptado las medidas necesarias para garantizar el correcto tratamiento de las aguas residuales antes de su vertido al mar, especialmente en el núcleo Adeje-Arona.












