
NUEVO TITULO: El Sermón de las Siete Palabras en Valladolid: Reflexiones sobre el Perdón y la Entrega
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Cada Viernes Santo, la Plaza Mayor de Valladolid se convierte en el escenario del Sermón de las Siete Palabras, un acto central de la Semana Santa vallisoletana, considerada un máximo exponente de la Semana Santa castellana. En esta ocasión, el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, fue el encargado de reflexionar sobre las últimas palabras de Jesús en la cruz.
“Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”
Sanz Montes comenzó su reflexión con la primera palabra, “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”, pronunciada por Jesús mientras era crucificado. El arzobispo destacó la intercesión de Jesús entre el cielo y la tierra, abriendo una puerta a la misericordia en medio de la oscuridad humana. Subrayó que, aunque la ignorancia no exime de responsabilidad, la oración de Jesús sigue intercediendo por el perdón que nos salva.
“Hoy estarás conmigo en el Paraíso”
La segunda palabra, dirigida a uno de los malhechores crucificados junto a él, “Hoy estarás conmigo en el Paraíso”, fue interpretada como la primera canonización cristiana, un acto de perdón infinito otorgado por el mismo juicio de Dios.
“Mujer, ahí tienes a tu hijo…
Ahí tienes a tu madre”
La tercera palabra, “Mujer, ahí tienes a tu hijo… Ahí tienes a tu madre”, dirigida a María y a Juan, revela una nueva maternidad confiada a María en medio del dolor, extendiendo el horizonte de universalidad al convertir a la mujer en madre y al discípulo en hijo.
“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”
La cuarta palabra, “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”, expresa la profunda agonía de Jesús, su grito de incomprensión ante la soledad que siente en la cruz. Sanz Montes destacó cómo Jesús se solidarizó con la condición humana, llena de preguntas sin respuesta ante los miedos y las dudas.
“Tengo sed”
La quinta palabra, “Tengo sed”, revela la lucha de Jesús por aferrarse a la vida, una necesidad tan básica como el agua. Sin embargo, esta petición fue respondida con una burla cruel, ofreciéndole una esponja empapada en vinagre.
Sanz Montes reflexionó sobre la contradicción de un mundo opulento que, a pesar de tenerlo todo, parece no encontrar el sentido de la vida, buscando falsas aguas para una sed verdadera.
“Todo está cumplido”
La sexta palabra, “Todo está cumplido”, pronunciada después de probar el vinagre, refleja la culminación de la misión de Jesús, el sacrificio más sagrado por la humanidad.
“Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”
Finalmente, la séptima palabra, “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”, resume la entrega total de Jesús a Dios, su Padre, dejando un legado de fidelidad e incondicionalidad.
Sanz Montes concluyó su sermón reflexionando sobre la “verborrea cínica y tramposa de nuestros días”, contrastándola con las Siete Palabras de Jesús, que juzgan las situaciones sórdidas que afligen a la sociedad.
Señaló la corrupción, las mentiras, la inmoralidad y la irresponsabilidad que deterioran el mundo, invitando a la reflexión en este Viernes Santo.












