¿Unión de izquierdas en Andalucía? Más que sumar, evitar restar

¿Unión de izquierdas en Andalucía? Más que sumar, evitar restar
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¿Unión de izquierdas en Andalucía? Más que sumar, evitar restar

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Las alianzas entre partidos de izquierda suelen concretarse en momentos de declive y urgencia. Si la situación fuera favorable, las coaliciones se pospondrían, priorizando la suma de fuerzas individuales y la negociación de programas y cargos.

La unión de las izquierdas, en la coyuntura actual, debe analizarse desde la perspectiva de la necesidad y el reconocimiento de las debilidades de cada parte, para evitar que la alianza se convierta en una simple acumulación de fracasos.

El pacto IU-Sumar-Podemos en Andalucía

En un contexto marcado por la Semana Santa andaluza, IU, Sumar y Podemos alcanzaron un acuerdo para presentarse juntos a las elecciones andaluzas del 17 de mayo. Mientras tanto, el presidente andaluz, Juanma Moreno Bonilla, capitalizaba la atención mediática, promocionando una imagen de moderación, estabilidad y gestión eficiente. Los escándalos sanitarios quedaban eclipsados por la cobertura de eventos religiosos.

En el flanco derecho, Vox minimizaba su presencia en Andalucía, mientras que en la izquierda se intentaba una reorganización frente al panorama político liderado por el PSOE de María Jesús Montero.

Reacciones y reparto de poder

El acuerdo entre IU, Sumar y Podemos generó reacciones diversas. Mientras que algunos lo celebraron, otros expresaron reservas. El pacto establece que Podemos encabezará la lista en Jaén y ocupará el segundo lugar en Sevilla, circunscripciones donde Por Andalucía no obtuvo representación en las elecciones anteriores.

IU liderará las listas en Sevilla, Málaga, Granada, Córdoba y Almería; Sumar en Cádiz, e Iniciativa del Pueblo Andaluz en Huelva. Sectores de Podemos han manifestado su descontento con el reparto, argumentando que no refleja el peso político del partido. Desde IU y Sumar se les recuerda su incorporación tardía a la coalición y su reciente desempeño electoral por debajo del 1% en Aragón y Castilla y León.

La clave para el éxito de esta coalición reside en la lealtad y la confianza entre los partidos, más allá de las diferencias ideológicas. Una coalición no puede ser un choque de purezas, sino la suspensión de toda pureza para conseguir un objetivo más importante, en este caso, el bienestar social y material del pueblo andaluz.

El objetivo: un programa progresista para Andalucía

Es fundamental supeditar la política institucional, el reparto de cargos y recursos, a un programa social progresista que impida la consolidación de un gobierno reaccionario en Andalucía y el desmantelamiento de los servicios públicos, especialmente la sanidad. A partir del 1 de mayo, fecha de inicio de la campaña electoral, el foco debe estar en Andalucía y en cómo mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

Posteriormente, se analizará la viabilidad y conveniencia de una plataforma nacional que frene el avance de la ultraderecha, desde la asunción de la realidad de la izquierda y la voluntad sincera de servir a los españoles.