
NUEVO TITULO: Rubén Amón convierte el Pregón Taurino en una defensa apasionada de Morante de la Puebla
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El Teatro de la Maestranza fue el escenario de un acto que, aunque anunciado como Pregón Taurino, se transformó en algo diferente: una reflexión profunda y valiente sobre la tauromaquia, con Morante de la Puebla como eje central.
Un discurso que trascendió el formato tradicional
Durante cuarenta y cinco minutos, Rubén Amón no se limitó a anunciar la temporada taurina, sino que la interpretó, situando a Morante de la Puebla en el centro de su análisis. La presencia de la Infanta Elena, el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, y el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, entre otras autoridades, resaltó la importancia simbólica del evento.
Manuel Alés, delegado de Fiestas Mayores del Ayuntamiento de Sevilla, inauguró el acto destacando la tauromaquia como parte esencial de la identidad de la ciudad.
Juan del Val: la introducción precisa
Juan del Val, colega del pregonero, actuó como introductor, reivindicando la figura de Amón como un periodista de gran solvencia intelectual.
De Madrid a Sevilla: dos visiones de la tauromaquia
Amón comenzó su discurso con ironía y conciencia del momento, dedicándolo a Curro Vázquez y, a título póstumo, a Ricardo Ortiz. Una de sus frases más destacadas fue: “Cuanto más vengo a Sevilla, menos me gustan Las Ventas”, evidenciando las diferencias entre la tauromaquia madrileña y la sevillana.
Morante: el centro del universo taurino según Amón
El pregón se convirtió en una defensa apasionada de Morante de la Puebla. Amón describió al torero como un artista único, capaz de generar emociones intensas en el espectador.
“Es el más artista de los toreros valientes y el más valiente de los toreros artistas. Es el alfa y el omega”, afirmó.
Para Amón, Morante trasciende la figura del torero, convirtiéndose en un fenómeno casi religioso, algo nunca visto e irrepetible.
Críticas políticas y defensa de la tauromaquia
El pregón no estuvo exento de contenido político. Amón criticó abiertamente los ataques de la izquierda política y de ciertos nacionalismos a la tauromaquia. Defendió la tauromaquia como un elemento incómodo para la sociedad contemporánea, señalando al ministro de Cultura, Ernest Urtasun, por su actitud hacia el sector.
El regreso de los jóvenes: un fenómeno clave
Amón destacó el regreso de los jóvenes a la tauromaquia, un fenómeno que atribuye en gran medida a la figura de Morante, capaz de atraer, transformar y generar afición, incluso más allá del conocimiento profundo del toreo.
Morante: mito y resurrección
El final del pregón fue un arrebato literario, comparando a Morante con figuras como Picasso, Joselito y Belmonte.
Lo describió como un torero que murió simbólicamente en Madrid y que resucita en Sevilla.
En resumen, el discurso de Rubén Amón fue brillante y profundo, invitando a la reflexión sobre el momento único que vive la tauromaquia sevillana, marcado por la figura de Morante de la Puebla.













