
MORANTE RESUCITA EN SEVILLA Y ROCA REY TRIUNFA EN UN DOMINGO DE RESURRECCIÓN DE EMOCIÓN
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Morante de la Puebla regresó a los ruedos 175 días después de su breve retirada, resplandeciente con un traje diseñado por Justo Algaba. Su reaparición, el 5 de abril, Domingo de Resurrección, fue un evento cargado de simbolismo y expectación en la Real Maestranza de Sevilla.
Un recibimiento de ensueño
Su primer lance frente a “Gentil”, un toro negro de Garcigrande, fue una verónica que detuvo el tiempo. La quietud y el arte del torero silenciaron la plaza y provocaron una ovación atronadora, marcando el inicio de una faena memorable.
La faena continuó con verónicas de asiento, meciendo el capote con suavidad y demostrando su inigualable maestría. A pesar de una colada de “Gentil”, Morante supo imponerse con la muleta, toreando con gracia y sevillanía.
Un desplante genuflexo antes de la estocada final añadió un toque de sabor antiguo a la actuación.
La estocada, ejecutada con rectitud y entrega, le valió el reconocimiento del público y la concesión de dos merecidas orejas, desatando la euforia en la plaza.
La reaparición real
El evento contó con la presencia del Rey Juan Carlos, quien no asistía a una corrida de toros desde 2019. Su llegada a la Maestranza, acompañado de la Infanta Elena, generó una gran ovación y añadió un toque de nostalgia al ambiente.
Roca Rey también triunfa
Roca Rey también dejó su huella en la tarde sevillana. Tras un prometedor recibimiento a su primer toro, el torero peruano demostró su valor y entrega en dos quites espectaculares. Sin embargo, un pinchazo le impidió obtener la oreja.
En su segundo toro, Roca Rey logró imponerse a un astado costoso, construyendo una faena de menos a más y culminando con una estocada certera que le valió una oreja, aunque el público solicitó la segunda con insistencia.
David de Miranda completa el cartel
David de Miranda, por su parte, se mostró valiente y entregado frente al sobrero que sustituyó al sexto toro.
A pesar de una aparatosa voltereta en el inicio de su faena, el torero onubense no se amilanó y logró cortar una oreja gracias a una estocada efectiva.
El Domingo de Resurrección en la Maestranza de Sevilla fue un día de toros lleno de emoción, arte y reapariciones estelares.












