
El 'Guernica': historia de un símbolo y su delicado estado
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
La controversia en torno al ‘Guernica’ de Picasso persiste, especialmente con respecto a su posible traslado. Recientemente, el Gobierno vasco ha solicitado que la obra se traslade temporalmente a Bilbao para conmemorar el 90 aniversario del bombardeo de Guernica en 1937. Esta petición no es nueva, ya que se planteó en 1997 y 2006, y ha resurgido periódicamente como una demanda del nacionalismo vasco.
Sin embargo, el delicado estado de conservación del lienzo es un factor crucial. Un informe reciente del Museo Reina Sofía, elaborado en 2026, “desaconseja rotundamente su traslado”.
Esta conclusión coincide con la de un equipo internacional de 33 profesionales que ya en 1998 había advertido sobre los riesgos de mover la obra.
Un largo exilio y un regreso histórico
El ‘Guernica’ ha sido testigo de la historia política de España durante un siglo. En 1939, Picasso cedió la pintura al MoMA de Nueva York en calidad de préstamo. Tras la solicitud del gobierno de Franco en 1969 para que la obra regresara a España, tanto el MoMA como Picasso se negaron, estableciendo que el cuadro no volvería hasta que se restablecieran las libertades individuales en el país.
Tras la muerte de Franco, España retomó las gestiones para su repatriación. Finalmente, el 25 de octubre de 1981, después de 44 años, el ‘Guernica’ regresó a España y fue expuesto en el Casón del Buen Retiro, protegido por un vidrio antibalas.
Junto al lienzo se exhibieron 62 bocetos y los dos grabados ‘Sueño y Mentira de Franco’.
El Reina Sofía como hogar definitivo
En 1992, la polémica se reavivó con el traslado del ‘Guernica’ al Museo Reina Sofía, institución encargada de su custodia, exhibición e interpretación. Aunque la decisión fue criticada en su momento, la obra permanece allí hasta el día de hoy.
En 2011, coincidiendo con el 30 aniversario de la llegada del ‘Guernica’ a España, Juan Pablo Fusi y Santos Juliá destacaron su naturaleza política e histórica, señalando que “el ‘Guernica’ es un cuadro sin una significación explícita vasca”. Un debate que, como vemos, sigue vigente.













