
Nuevos rebaños caprinos protegerán los montes riojanos y potenciarán el queso Camerano
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Raquel Sáenz ha puesto en marcha un proyecto piloto en la aldea de Vadillos, San Román de Cameros, con el objetivo de utilizar 120 cabras para la limpieza de montes, la prevención de incendios y el impulso de la Denominación de Origen Queso Camerano.
Un proyecto innovador para revitalizar el Camero Viejo
El proyecto, denominado “Rebaños de fuego: queso y prevención de incendios con cabras en el Camero Viejo”, ha sido seleccionado para recibir ayudas del Gobierno de La Rioja dentro de su línea de proyectos piloto y emblemáticos destinados a dinamizar el medio rural y combatir la despoblación.
La iniciativa surgió tras observar los devastadores incendios forestales del verano pasado. Raquel Sáenz, junto con su hermana ingeniera de montes, buscó una solución para mejorar la limpieza del terreno y prevenir futuros fuegos. La idea fue trasladar un rebaño caprino al Camero Viejo para que los animales limpiaran el suelo y, al mismo tiempo, producir leche para abastecer el punto lácteo de Jalón de Cameros, contribuyendo así a la producción del queso Camerano con Denominación de Origen Protegida.
Las cabras, aliadas en la limpieza del monte
Raquel Sáenz, ganadera con experiencia en vacuno pero familiarizada con las cabras desde su infancia, explica que “el animal que más limpia el monte es la cabra” gracias a su hocico fino, que le permite comerse los brotes de alfalfa y aulaga, impidiendo su desarrollo. Sin embargo, reconoce que las cabras son animales delicados en cuanto a adaptación y enfermedades.
La dificultad para encontrar un rebaño adecuado para el proyecto radicaba en que debía ser un rebaño completo, ya que mezclar ejemplares de diferentes rebaños aumenta el riesgo de enfermedades. Además, era crucial que las cabras estuvieran acostumbradas al clima frío del Camero Viejo. Finalmente, se adquirió un rebaño de una explotación soriana que había cerrado.
Ubicación estratégica en Vadillos
Tras presentar el proyecto, se buscó una zona en el Camero Viejo donde asentar el rebaño. Se eligió Vadillos, un área con abundante vegetación y sin presencia de otros rebaños de cabras, donde se ha instalado una nave para los animales. Si bien se requerirá el apoyo de maquinaria, se espera que el ganado caprino contribuya significativamente a frenar el crecimiento de la vegetación y prevenir incendios.
El traslado de los animales se está realizando de manera cuidadosa y gradual para facilitar su adaptación. Se les está enseñando el territorio, dónde está su nave, dónde comen, dónde pastan y dónde beben agua.
Queso Camerano: un valor a proteger
Además de la prevención de incendios, el proyecto busca potenciar el queso Camerano, el único con denominación de origen de La Rioja. La leche producida por las cabras se destinará al punto lácteo de la denominación, contribuyendo a asegurar la continuidad de la producción ante la jubilación de ganaderos.
Un proyecto piloto con vocación de ejemplo
Raquel Sáenz confía en que este proyecto piloto en Vadillos sea el inicio de una estrategia más amplia y sirva de ejemplo para otros. Su objetivo es demostrar que “se puede vivir de la ganadería, aunque con mucho sacrificio” y espera que la iniciativa dé sus frutos en otoño o la próxima primavera. Desea que otros puedan copiar y llevar el proyecto a otros lugares en Cameros y La Rioja.













