
Seis años sin justicia para el oso Cachou: ecologistas critican la lentitud del proceso
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
La muerte del oso Cachou en Val d’Aran, que incluso inspiró una serie de televisión, sigue sin tener fecha de juicio. Ecologistas lamentan la demora del juzgado de Lleida en señalar la vista oral, en lo que fue la primera investigación secreta por la muerte de un oso en España.
Hallazgo del cadáver y confirmación de envenenamiento
El cuerpo del oso Cachou fue encontrado sin vida el 9 de abril de 2020 en una zona boscosa del municipio de Les, cerca de la frontera francesa. Trasladado a la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), la necropsia reveló que el animal murió por intoxicación, confirmándose posteriormente que el veneno utilizado fue anticongelante.
Oposición inédita de grupos de cazadores y ganaderos
La investigación judicial destapó una fuerte oposición de grupos de cazadores y ganaderos del Aran, muchos de ellos vinculados a familias poderosas y a la clase política del valle.
Disminución de la tensión contra el oso
Según Joan Vázquez, portavoz de IPCENA, la tensión contra el oso ha disminuido considerablemente, gracias al impulso investigador inicial que reveló un grupo organizado de más de 100 personas en contra de estos animales. Destaca que otras investigaciones sobre osos muertos en España no habían llegado tan lejos.
Aumento de la población de osos
Los datos oficiales del grupo de seguimiento transfronterizo del oso pardo (GSTP) confirman la mejora en la situación del oso, con un total de 108 ejemplares contabilizados en 2025, catorce más que el año anterior.
Temor por el retraso del juicio
Las entidades ecologistas temen que la tardanza del juicio por la muerte de Cachou pueda revertir la situación actual. Vázquez critica la percepción de que los delitos medioambientales son considerados menos importantes por la justicia, lo que ha provocado una posible reducción de las penas para los acusados en caso de condena.
Causas de la lentitud del proceso
La lentitud del proceso se atribuye a diversos factores, como los cambios de jueces en Vielha, el intento fallido de los acusados de anular el caso, y un error formal en el auto de apertura de juicio oral que ya ha sido subsanado.
Acusados y cargos
En el banquillo se sentarán A.M., agente de Medio Ambiente del Conselh Generau d’Aran, y José Antonio Boya Quintana, ex conseller de Territorio del Conselh. Ambos solicitan la absolución. La Fiscalía solicita penas de prisión de dos años y tres meses y dos años y cuatro meses, respectivamente, mientras que la Generalitat pide una indemnización de 35.000 euros.
Pérdida de biodiversidad
El abogado de IPCENA, Eduardo Gil, destaca que la muerte de Cachou supuso una pérdida muy importante en términos de biodiversidad en el Pirineo, al buscar mermar las poblaciones oseras.
Pruebas incriminatorias
Los mayores indicios contra los acusados se encontraron en los grupos de WhatsApp “Plataforma anti osos” y “Asociación del Caball Pirenaico” y en las conversaciones telefónicas intervenidas por orden judicial. Se les acusa de divulgar datos reservados sobre la ubicación de Cachou y de expresar su deseo de matar a todos los osos.
Acusación de envenenamiento
Al agente de Medio Ambiente se le atribuye el envenenamiento de Cachou, basándose en conversaciones donde menciona que los Mossos d’Esquadra estaban buscando anticongelante, tal como ocurrió en el registro de su domicilio.













