Ocupación de vías pecuarias en Castilla-La Mancha: Un análisis revela la pérdida de servicios y demoras administrativas

Ocupación de vías pecuarias en Castilla-La Mancha: Un análisis revela la pérdida de servicios y demoras administrativas
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Ocupación de vías pecuarias en Castilla-La Mancha: Un análisis revela la pérdida de servicios y demoras administrativas

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Un reciente estudio revela que la ocupación de vías pecuarias en Castilla-La Mancha, destinadas al tránsito ganadero y al uso público, está generando una “pérdida de servicios” para los ciudadanos. El informe, elaborado por el experto y ecologista Sebastián Rivera, analiza las ocupaciones “legales” de estas infraestructuras, destacando la prolongación de los plazos y la falta de sanciones.

Las vías pecuarias, que incluyen cañadas reales, cordeles y veredas, representan un patrimonio histórico y natural de gran valor. En Castilla-La Mancha, suponen casi 15.000 kilómetros, utilizados por unas 600.000 personas para el senderismo y otras actividades recreativas. Estas vías cumplen una función de corredor ecológico, conectando ecosistemas y protegiendo la biodiversidad, además de su relevancia etnográfica, social, cultural y económica.

El estudio destaca que las infraestructuras eléctricas son las que más ocupan estas vías, con un 52,6% de las ocupaciones entre 2003 y 2025. Le siguen las relacionadas con el agua (19,8%), el suministro de gas (9,6%) y la telefonía (7,6%).

Infraestructuras de agua: Conducciones, tuberías y redes de saneamiento

Dentro de las ocupaciones por infraestructuras de agua, las conducciones de agua potable son las más comunes (47,7%), seguidas por las tuberías de agua para riego (18,8%), las tuberías sin especificar (13,9%) y las redes de saneamiento (12,4%).

En el período analizado, se detectaron 3.376 ocupaciones a través del Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM). De estas, 2.499 corresponden a nuevas autorizaciones y 877 a renovaciones o ocupaciones anteriores a 2003. Algunas ocupaciones han sido renovadas en varias ocasiones.

Toledo destaca por el mayor número de ocupaciones (35%), mientras que Ciudad Real sobresale por su elevado número de hectáreas ocupadas (más del 53%).

Ocupaciones caducadas y demoras administrativas

El Observatorio señala la gran cantidad de ocupaciones caducadas, tanto de primera ocupación (1.320) como renovadas (457). Estas ocupaciones representan más de 200 hectáreas, el 73% de la superficie total ocupada. Toledo y Ciudad Real lideran en número de ocupaciones y superficie caducada, respectivamente.

El informe critica las demoras en la gestión de las renovaciones de autorizaciones de ocupación, señalando que la administración tarda en recordar y comunicar a los ocupadores el vencimiento de sus plazos. Durante este tiempo, se ocupa ilegalmente un dominio público sin que se apliquen sanciones.

Las comarcas más afectadas son la Mancha, la Sagra y Talavera, la Alcarria, Torrijos, el centro de la provincia de Albacete y el Campo de Calatrava, representando el 63,2% de las ocupaciones en todo el período.

El estudio también analiza el canon que deben pagar los promotores de las ocupaciones temporales. Aunque se incrementó a partir de 2017, el informe sugiere que sigue siendo lo suficientemente bajo como para que los promotores prefieran ocupar un dominio público en lugar de alquilar o comprar terrenos colindantes.

Críticas a la ubicación de infraestructuras y falta de protección

El informe cuestiona la necesidad de que algunas infraestructuras, como los postes, se ubiquen a lo largo de las vías pecuarias cuando podrían colocarse fuera del dominio público. Además, critica la falta de recursos destinados a la protección de las vías pecuarias, lo que facilita las intrusiones y ocupaciones ilegales.

A pesar de la modificación de la normativa hace tres años, el estudio considera que no se han subsanado estas deficiencias.

Este análisis se enmarca en la celebración del Día de las Vías Pecuarias, impulsado por la Plataforma Ibérica por los Caminos Públicos (PICP) para promover la protección de estas vías y su patrimonio natural y cultural.

La PICP denuncia la “usurpación” de las vías pecuarias por propietarios colindantes y la “dejación de funciones” de las administraciones competentes, así como su “degradación y pérdida progresiva”. El colectivo reclama una mayor protección de estos espacios, incluyendo su catalogación, defensa, recuperación y conservación.