
Voces desde el hogar: El arduo trabajo de las cuidadoras de ancianos en Castilla y León
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En Castilla y León, cerca de 14.000 personas, mayoritariamente mujeres migrantes, dedican sus vidas al cuidado de ancianos y a las labores del hogar. Nurys, una dominicana de 62 años residente en Valladolid, comparte su experiencia y la de sus compañeras, un colectivo a menudo invisible.
Desde su llegada a España en 2003, Nurys ha trabajado como interna, brindando atención constante a personas mayores.
A pesar de contar con contrato desde el principio, ha debido cambiar de empleo debido a la avanzada edad de sus pacientes. Su labor, como la de muchas otras, implica una disponibilidad las 24 horas del día, requiriendo constante atención y cuidado.
Un trabajo sacrificado que exige reconocimiento
Nurys describe su profesión como “un trabajo arduo y muy sacrificado” que demanda “mucho compromiso, responsabilidad, atención y dedicación”.
Por ello, considera fundamental un mayor reconocimiento para el sector, que se valore el esfuerzo y la dedicación que brindan a los ancianos. Este esfuerzo implica desvelos nocturnos y la gestión de situaciones complejas derivadas de las enfermedades de los pacientes.
Precariedad y falta de regularización
Aunque Nurys se siente agradecida por el trato recibido por la mayoría de sus empleadores, es consciente de la precariedad que enfrentan muchas compañeras.
Relata casos de trabajadoras indocumentadas que no son regularizadas ni reciben un salario justo por su trabajo. Incluso ha presenciado situaciones de trato “inhumano”, aunque también destaca la existencia de familias que son “muy buenas personas”.
Lucha por la dignidad laboral
Ante esta realidad, Nurys insta a aquellas que trabajan sin contrato por miedo o desconocimiento a buscar ayuda para regularizar su situación y acceder a “un contrato, una vida digna”.
Su lucha se extiende a las condiciones salariales del colectivo, a menudo precarias. “Lucho por eso, para que puedan recibir un salario digno, tanto por ellos como por su familia”, concluye.













