
Urtasun cierra la puerta al viaje del 'Guernica' al País Vasco: «Lleva sin moverse desde 1992»
Y, en cuestiones como esta, hay que escuchar siempre a los técnicos, y particularmente aquellos que llevan más de 30 años cuidando la obra». Unas horas antes, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la portavoz del Gobierno, Elma Saiz , había apelado al mismo criterio.El Gobierno intenta cerrar así una polémica que se ha ido agravando con el paso de los días, desde que hace dos semanas la consejera de Cultura del País Vasco le planteara la petición a Urtasun. Según su versión, el ministro propuso retomar el asunto tras Semana Santa. Dos días después, el Museo Reina Sofía difundió un informe que desaconsejaba «rotundamente» el traslado .
Era una manera de decir que no, pero sin dar la cara. En paralelo, el lendakari Imanol Pradales se lo planteó al presidente Pedro Sánchez, elevando la presión sobre un Ejecutivo que lleva toda la legislatura negociando concesiones a los nacionalistas vascos. Urtasun no podía seguir de perfil y hoy, por fin, se ha visto obligado a decir públicamente que el ‘Guernica’ seguirá en Madrid.«Entiendo perfectamente la sensibilidad que hay detrás de esta petición. Estamos hablando de una obra profundamente vinculada a la memoria de Guernica y al dolor que simboliza», señaló Urtasun.
«Además, este gobierno tiene una política muy clara de cohesión territorial a través de la cultura», añadió. «La cultura no empieza ni acaba en la capital y en los grandes centros de museísticos de Madrid». Pero su obligación como ministro, dijo después, es trabajar por la protección del patrimonio: «Y miren, los informes de los técnicos del Museo Reina Sofía actualizados recientemente, son claros. Desaconsejan el traslado de forma rotunda por criterios estrictamente técnicos, por el riesgo que suponen las vibraciones inevitables en cualquier transporte, vibraciones que pueden provocar nuevas grietas, levantamientos, pérdidas de la capa pictórica o incluso desgarros».Noticia relacionada general No No Un nuevo informe del ‘Guernica’ elaborado por el Reina Sofía «desaconseja su traslado» Natividad Pulido«El ‘Guernica’ de Pablo Picasso no es un cuadro cualquiera, es probablemente una de las obras más frágiles y complejas de conservar del siglo XX.
De hecho, lleva sin moverse desde el año 1992. Hablamos de una obra que ya presenta deformaciones, craquelado por los antiguos enrollados, pequeñas roturas reparadas y un deterioro acumulado tras décadas de traslados internacionales, hasta once en países distintos. Por eso todos los técnicos y restauradores coinciden en el diagnóstico, no someter la obra a más estrés», concluyó el ministro. «Celebrar el 90 aniversario del bombardeo de Guernica debe ser también garantizar que esta obra pueda cumplir 90 años más, que siga explicando a las generaciones futuras el horror de la guerra y del fascismo que Picasso quiso denunciar.
Mi obligación como ministro de Cultura es preservar este valiosísimo patrimonio».Tormenta políticaEl Gobierno vasco lleva dos semanas presionando con la reclamación temporal del ‘Guernica’. Quiere que se pueda exhibir en el Guggenheim entre octubre de 2026 y junio de 2027, con motivo del 90º aniversario de la constitución del primer Gobierno vasco y del bombardeo de Guernica. Este fin de semana, el lendakari Imanol Pradales acusó a «la ‘derechona’ española y a todos sus altavoces mediáticos» de poner «el grito en el cielo» ante la petición vasca: «Sacaron a Franco de su tumba en el Valle de los Caídos. ¿Y no son capaces de traer un cuadro de Madrid a Euskadi?».
Desde Madrid, la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso , calificó la reclamación de «catetada». A su juicio, se trata de «una polémica absurda que siempre promueve el nacionalismo» para «seguir alimentando ese negocio del agravio».Los técnicos, como ha dejado claro hoy Urtasun, han zanjado que el ‘Guernica’ no admite más viajes debido al estado de fragilidad extrema en que lo ha dejado tanto ir y venir . Pintado en menos de dos meses en la primavera de 1937, sobre una tela de casi ocho metros de largo, antes de instalarse en Madrid había viajado a once países y participado en más de cuarenta exposiciones. Cada uno de esos viajes exigía enrollar el lienzo, desmontarlo, transportarlo y volver a montarlo, hasta que en 1958 Picasso y el Museum of Modern Art de Nueva York (MoMA) acordaron no aprobar ningún préstamo más, salvo si era para ir a España.Un informe publicado hace dos semanas «desaconseja rotundamente» cualquier traslado de la obraUn año antes, el MoMA, que custodiaba la obra, constató que el cuadro estaba en un estado crítico y aplicó un tratamiento de consolidación con cera-resina.
El tratamiento evitó que se produjeran desprendimientos, pero al precio de dejar el cuadro muy sensible a las vibraciones. En 1964 hubo que intervenir de nuevo para reforzar grietas y en 1974 sufrió un ataque vandálico. La última restauración la realizó el MoMA en 1976, antes de que la obra viajara a España, en 1981, con destino primero al Museo del Prado y luego, en 1992, al Reina Sofía, de donde no se ha movido.Con motivo de la última petición del Gobierno vasco, el Reina Sofía publicó hace dos semanas un informe que «desaconseja rotundamente» su traslado : «Su formato, naturaleza de los elementos que la componen y estado de conservación, junto con los numerosos daños sufridos a lo largo del tiempo, la hacen especialmente sensible a todo tipo de vibraciones que son inevitables en los transportes para obras de arte. Dichas vibraciones podrían generar nuevas grietas, levantamientos y pérdidas de la capa pictórica, así como desgarros en el soporte».Tercera reclamaciónEs la tercera vez que el País Vasco reclama la cesión del cuadro.
En 1998, el Reina Sofía organizó un simposio internacional, con la participación de 33 especialistas de los museos e instituciones más importantes del mundo, para la elaboración de un informe «definitivo», ampliado en 2012. Ya entonces se concluyó que «el ‘Guernica’ se encuentra en unas condiciones de conservación muy precarias», con «daños importantes, algunos de ellos irreversibles». Por ello, se añadía: «No debe volver a exponerse la obra a ningún tipo de movimiento o traslado fuera de las salas del museo». La posición del museo no ha variado desde entonces.
El Reina Sofía ha rechazado todas las peticiones de préstamo que ha recibido, y esto incluye a museos como el MoMA de Nueva York (2000), el Royal Ontario de Canadá (2006), el Grupo Fuji de Japón (2009) o el Gwangju Museum of Art de Corea del Sur (2012). La institución entiende además que el ‘Guernica’ es el corazón de la institución, la obra en torno a la cual se articulan sus colecciones, y por tanto debe permanecer «sin excepciones al margen de la política de préstamos».Picasso nunca dijo que la obra debiera ir al País Vasco. Su deseo era que se instalara en el Prado cuando hubiera democraciaA esto hay que añadir que Picasso nunca dijo que la obra debiera ir al País Vasco. El cuadro fue encargado por el Gobierno de la II República para su exhibición en el pabellón español de la Exposición Internacional de París de 1937.
Tras la exposición, el artista se hizo cargo de la obra y gestionó los préstamos. Fue depositado en el MoMA en 1939 y desde allí viajó a más de cuarenta exposiciones. Nunca estuvo en Guernica, ni en el País Vasco; a España solo llegó en 1981, cuando regresaron las libertades políticas, como deseaba el pintor. Jacqueline Picasso, viuda del artista, dijo en 1977: «El Maestro quería que el cuadro y los bocetos hechos para esta pintura sean entregados al Prado de Madrid».













