Los pecados sin purgar de Jorge Fernández Díaz

Los pecados sin purgar de Jorge Fernández Díaz
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Los pecados sin purgar de Jorge Fernández Díaz

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El exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha sido objeto de análisis tras años de columnas de opinión donde imparte lecciones de ética y moral, mientras su gestión ministerial es cuestionada.

El contraste entre sus escritos y su gestión

Mientras se desarrolla el juicio por la Operación Kitchen, que investiga el uso de fondos reservados para fines ilícitos durante su mandato, Fernández Díaz continúa publicando artículos en *La Razón* y *OKdiario*. En ellos, critica al gobierno actual y aborda temas religiosos con fervor.

La semana pasada, coincidiendo con la Semana Santa, el exministro escribió sobre la “actuación del maligno” y reflexionó sobre el significado de días como el Domingo de Resurrección y el Viernes Santo.

Críticas al Gobierno y temas recurrentes

Fernández Díaz no escatima en críticas al gobierno de Pedro Sánchez, al que describe como “el presidente del Frente Popular socialcomunista”. Cuestiona la estrategia internacional del Ejecutivo, acusándolo de “usar a España para su interés personal y colocándola junto a los ayatolás y Maduro”.

Otro de sus temas predilectos es el aborto, al que vincula con la baja natalidad y otros temas como la inmigración, Soros, el ecologismo y la homosexualidad.

En uno de sus párrafos, relaciona la baja natalidad con la inmigración “no legal y ordenada” promovida por la fundación Open Society de George Soros, y critica la promoción del aborto y la ideología de género.

Cuestionamientos éticos

Ante su presencia en el banquillo por la trama Kitchen, sus apelaciones a la ética resultan aún más cuestionables. En uno de sus artículos, Fernández Díaz critica la “carencia de ética pública” del gobierno de Sánchez, afirmando que antes existían “normas no escritas” que guiaban a los políticos.

Las preguntas sin respuesta

Surgen interrogantes sobre si esas “normas no escritas” incluían el uso de fondos reservados para sabotear investigaciones judiciales o atacar a rivales políticos. Se plantea cuál es “la herencia” que dejó Fernández Díaz tras su paso por el Gobierno y qué entiende por “preservar el interés general de España” alguien que presuntamente utilizó las cloacas policiales de forma irregular.

Estas son las preguntas que muchos esperaban que Fernández Díaz respondiera en sus artículos, aunque es probable que sus lectores más afines no les den importancia. El resto aguarda sus respuestas en el juicio, aunque sin demasiadas expectativas.