
La formación en artes marciales de Lorenzo le convierte en héroe por un día tras salvar la vida de una niña que se atragantaba en un bar de Sevilla
Su acción heróica, dada a conocer por el diario ABC, ha hecho que Lorenzo deje de ser un camarero más. Trabaja en el bar Chiqueros, en la calle Adriano de Sevilla, y su reacción lo ha convertido en el héroe inesperado del céntrico barrio en los últimos días.
Es uno de los empleados más veteranos, y ha salvado la vida de una niña que se estaba asfixiando con un trozo de carne al aplicarle la maniobra de Heimlich. Los hechos, que pudieron acabar en tragedia, ocurrieron en cuestión de segundos.
En los micrófonos de COPE Sevilla Lorenzo ha contado como se encontraba dentro de la barra preparando una bebida cuando observó que algo no iba bien.
Aunque al principio pensó que era una tos común, la situación empeoró rápidamente cuando la menor se levantó y entró en pánico.
La pequeña estuvo “como 30 segundos, si no más, sin aire”, según ha explicado el propio Lorenzo tras ver las cámaras de seguridad.
El camarero decidió actuar cuando vio que las piernas de la niña empezaban a temblar, señal de que estaba a punto de desvanecerse. Mientras el padre, nervioso, no sabía cómo reaccionar, Lorenzo saltó la barra para socorrerla.
La determinación de Lorenzo fue total.
No fue fácil, pero consiguió con la maniobra de presión abdominal que la niña expulsara el trozo de carne que obstruía sus vías respiratorias.
A pesar de la hazaña, Lorenzo le resta importancia. Su formación en artes marciales le permitió el conocimiento de esta maniobra, “soy así, son muchos años tratando con el riesgo y la presión.
No me puse nervioso, sabía que tenía que reaccionar y punto”, asegura. Para él, lo fundamental es el bienestar de la menor.
No es la primera vez que este camarero, que practica artes marciales desde hace año y medio, interviene en una situación límite.
Hace año y medio ya tuvo que reducir a un individuo que amenazaba a los clientes con un cuchillo en la puerta del mismo local, lo que demuestra su capacidad para gestionar el miedo y la presión.













