La primera giganta gitana de Barcelona desfilará en la Mercè para derribar estereotipos

La primera giganta gitana de Barcelona desfilará en la Mercè para derribar estereotipos
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

La primera giganta gitana de Barcelona desfilará en la Mercè para derribar estereotipos

Barcelona está a punto de enriquecer su imaginario popular con una figura cargada de simbolismo. La ciudad dará la bienvenida a su primera giganta gitana, que se unirá a los desfiles y pasacalles para representar a un colectivo que hasta ahora no tenía voz en esta tradición catalana. La iniciativa ha sido impulsada por la Asociación Gitana de la Barceloneta, cuya presidenta, María Fernández, ha explicado que el proyecto lleva gestándose durante dos años. La construcción, que comenzó hace dos meses, avanza a buen ritmo para su gran debut en las próximas Fiestas de la Mercè.

María Fernández ha confirmado que llegarán a tiempo para la gran cita de septiembre, que servirá como la presentación en sociedad.

“Con la mujer seguro”, ha asegurado, aunque el plan original es más ambicioso. La asociación aspira a crear también una pareja masculina , un gigante gitano, pero para ello “aún necesitamos más inversión”, ha señalado, haciendo un llamamiento a la colaboración para completar la familia.

La idea de crear estos gigantes no surgió de la nada, sino como reacción a una experiencia decepcionante que puso de manifiesto la persistencia de estereotipos. María Fernández relata que, durante un evento, miembros de su asociación vieron una giganta que creyeron que representaba a una mujer gitana. “Nosotros pensamos que era gitana, pero era la sirvienta de la señora”, explica.

El descubrimiento les dejó “un poco en shock”, un sentimiento de amargura que actuó como catalizador.

Aquel episodio fue la gota que colmó el vaso. “Nos hizo sentir mal, porque al final el antigitanismo sigue existiendo”, afirma con contundencia Fernández. Lejos de ser un hecho aislado, subraya que es una realidad con la que lidian constantemente: “lo seguimos viviendo el día a día, aunque parezca mentira que en el siglo XXI sigamos teniendo este tipo de experiencias”. Fue a raíz de este sentimiento colectivo de agravio que nació el proyecto de crear sus propias figuras.

Este proyecto es, por tanto, una reivindicación cultural en toda regla.

Fernández está convencida de que tener presencia en la cultura popular es un paso fundamental para romper barreras y combatir el antigitanismo. “Yo creo que si en realidad nos dan nuestro lugar, en sanidad, en estudios, en ayuntamiento, etcétera, al final acabaremos de romper este antigitanismo que seguimos viviendo”, reflexiona. La presencia de los gigantes en el Ayuntamiento de Barcelona sería, para ella, un punto de inflexión.

La elección de la figura no ha sido casual. La asociación quería rendir homenaje a sus mayores, un pilar fundamental en la cultura gitana.

“Nosotros respetamos muchísimo a las personas mayores”, detalla Fernández. Por ello, pensaron en representar a “una mujer de edad avanzada, que para nosotros es familia, respeto y todo lo que conlleva la etnia gitana”. Aunque la giganta no se basa en los rasgos físicos de una persona concreta, su nombre y su espíritu encarnan esta profunda veneración.

El nombre elegido es Lola, la forma catalana de Dolores. La decisión es un tributo directo a la abuela de miembros de la asociación, “el nombre de nuestra abuela”, que “ejerció de una buena matriarca”.

Fernández aclara: “no nos hemos inspirado físicamente en ella, pero sí queremos que lleven sus nombres”. La adaptación al catalán también es deliberada: “queremos que sea en catalán porque vivimos en Cataluña, que no se nos olvide”. Para reforzar el carácter local del proyecto, el constructor de la figura es un artista del barrio de la Barceloneta.

Lola es solo el primer paso. El sueño de la Asociación Gitana de la Barceloneta es darle un compañero, un gigante gitano, pero la financiación es el gran obstáculo.

Fernández admite que se trata de un proyecto de presupuesto alto y que encontrar apoyos no es sencillo. “Vamos a ser realistas, no cualquiera quiere aportar a un proyecto gitano”.

La asociación no se rinde y busca patrocinadores activamente. Ya han iniciado conversaciones con el Ayuntamiento de Barcelona, del que esperan una respuesta positiva, aunque “todavía no hemos recibido nada de ellos”. Al mismo tiempo, están presentando el proyecto a restaurantes y comercios de la Barceloneta, ofreciendo bordar el nombre de los colaboradores en el delantal de la giganta como agradecimiento y promoción.

Mientras tanto, Barcelona espera con expectación el debut de Lola, un símbolo de resiliencia e inclusión que pronto caminará por sus calles.