
Aplazada la expulsión de un joven marroquí tras solicitar asilo en Valencia
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La inminente expulsión de Oussama Moumen, un joven marroquí que se encontraba en el Centro de Internamiento para Extranjeros (CIE) de Valencia, ha sido temporalmente suspendida después de que solicitara asilo. Esta acción legal detiene, al menos por ahora, su repatriación, mientras las autoridades evalúan la admisión a trámite de su solicitud, según fuentes del Ministerio del Interior.
Fuentes del departamento dirigido por Fernando Grande-Marlaska, han confirmado que, tras la solicitud de protección internacional por parte de Oussama, se debe esperar la resolución del expediente, que se espera en un plazo de ocho días. La solicitud de asilo es una estrategia utilizada para ganar tiempo mientras la defensa del solicitante intenta que el juzgado revise su caso y suspenda definitivamente la expulsión, argumentando su arraigo en España.
El joven tenía “todo preparado” para la regularización
Oussama Moumen había contactado con elDiario.es desde el CIE para solicitar la paralización de su expulsión, a pocas semanas de la posible aprobación de un proceso de regularización extraordinaria al que pretendía acogerse. Según sus declaraciones, contaba con el apoyo de Cáritas para reunir la documentación necesaria. Su caso fue denunciado por la Campaña por el Cierre de los CIE de Valencia, que solicitó la suspensión de la deportación, destacando su arraigo social en Vinaròs, Castellón, donde reside desde hace años. Informes del Ayuntamiento, Cáritas y la Asociación Amigo respaldan esta situación.
La abogada de Oussama había presentado un escrito al juzgado de instrucción de Valencia, solicitando también la paralización de la expulsión.
Informes sociales avalan su arraigo
Los informes sociales a los que ha tenido acceso elDiario.es respaldan los argumentos de la defensa de Oussama, apoyándose en documentos que el joven había reunido para solicitar la regularización. El Ayuntamiento de Vinaròs emitió un informe favorable de arraigo que destaca su esfuerzo de integración, buen comportamiento cívico y responsabilidad social. El Consistorio también confirmó el beneficio de mantener su plan de intervención individualizado por parte de los Servicios Sociales, así como su residencia en España.
En febrero, la Conselleria de Servicios Sociales aprobó su participación en el “Programa Mentora” para recibir clases de castellano y regularizar su situación administrativa. Según el informe, Oussama asistió a todas las actividades, lo que llevó a la Oficina a solicitar que se tuviera en cuenta este informe en contra de la orden de expulsión.
Detenido a pesar de tener todo en regla
Oussama, de 23 años, relató que fue detenido en su casa cuando la policía le informó de un supuesto error en sus documentos. Fue trasladado al CIE de Valencia, donde permaneció detenido, a pesar de no haber cometido ningún delito, a la espera de su repatriación. “Tenía todo preparado para pedir la regularización. Cáritas me había ayudado”, afirmó Oussama antes de conocer la suspensión de su expulsión. Ahora cuenta con al menos ocho días mientras su abogada y la Campaña CIEs No Valencia continúan solicitando la revisión de su caso.













