
El Desafío de la Electromovilidad en España: Más Allá de los Números
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La transición hacia la descarbonización del transporte en España se enfrenta a obstáculos significativos, a pesar del aumento en el número de puntos de recarga para vehículos eléctricos. La burocracia y las deficiencias técnicas están frenando el avance de la electromovilidad en el país.
Infraestructura Inoperativa: Un Problema Creciente
Según el más reciente Barómetro de Electromovilidad de Anfac (Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones), España ha superado los 55.000 puntos de recarga de acceso público. No obstante, un alarmante 24% de esta infraestructura no está operativa. Estos “cargadores fantasma”, instalados en ubicaciones estratégicas como calles, estacionamientos y estaciones de servicio, no pueden suministrar energía debido a averías, mal estado o la falta de conexión a la red eléctrica y permisos administrativos.
Durante el primer trimestre de 2026, la red de recarga pública experimentó un crecimiento del 3,8%, con la incorporación de 2.005 nuevos puntos operativos.
Si bien la cifra total alcanza los 55.077 puntos de acceso público, el ritmo de expansión es más lento que el promedio trimestral de los dos años anteriores.
El Impacto en la Confianza del Consumidor
La industria automotriz española está preocupada no solo por la cantidad de puntos de recarga, sino también por su eficiencia. Si se pusieran en funcionamiento los 17.073 puntos inactivos, la infraestructura de recarga en España se elevaría a 72.150 cargadores. Este problema de operatividad dificulta convencer a los consumidores indecisos, quienes aún perciben la autonomía y la disponibilidad de carga como barreras significativas para adoptar el vehículo eléctrico, según Anfac.
Avances en Potencia de Carga
Una noticia positiva es el aumento en la potencia instalada. Un 15% de los 2.005 nuevos puntos operativos corresponden a tecnología de muy alta potencia (igual o superior a 250 kW).
Este segmento, crucial para viajes de larga distancia, ha crecido considerablemente. El aumento de cargadores de más de 250 kW en solo tres meses equivale al 43% de lo instalado durante todo el año 2025. La iniciativa privada, liderada por los fabricantes de automóviles, está detrás del 75% de estos proyectos de alta potencia.
Disparidades Regionales
El análisis regional revela una España dividida. Comunidades como Madrid, Navarra y Cataluña lideran en infraestructura y penetración del vehículo electrificado, mientras que otras regiones luchan por mantenerse al día.
El indicador global de electromovilidad en España es de 22,9 puntos sobre 100, superando los 7,4 puntos con respecto al año anterior. Sin embargo, España aún está por debajo de la media europea (35,5 puntos) debido a la infraestructura instalada que no se activa.
La Burocracia como Principal Obstáculo
Anfac señala que la falta de agilidad administrativa es el principal problema. El tiempo necesario para poner en marcha un punto de recarga, entre 12 y 18 meses, debido a los permisos municipales, autonómicos y la coordinación con las distribuidoras eléctricas, es excesivo. En el primer trimestre de 2026, se sumaron 733 nuevos puntos a la lista de “no operativos”, lo que indica que el problema se está agudizando.
Desbloquear la Red Existente: Una Prioridad
Para cumplir con los objetivos de descarbonización y fomentar la adopción del coche eléctrico, es crucial desbloquear la red existente.
No solo se necesita instalar más puntos de recarga, sino asegurar que los instalados funcionen. La confianza del comprador es frágil, y encontrar un cargador inoperativo puede ser perjudicial para la imagen de la movilidad eléctrica.













