
ARCHIVO DE LA INVESTIGACIÓN POR LA MUERTE DE HAITAM EN TORREMOLINOS
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La jueza encargada de la investigación sobre la muerte de Haitam Mejri, ocurrida durante una intervención policial en Torremolinos el pasado 7 de diciembre, ha decidido archivar el caso. Fuentes judiciales confirmaron que esta decisión, aún no definitiva, ha sido apelada ante la Audiencia Provincial de Málaga.
La base principal para el archivo es el reciente informe del Instituto de Medicina Legal (IML), el cual atribuye el fallecimiento del hombre de 35 años a una reacción adversa por el consumo de sustancias tóxicas, derivando en un “delirio agitado” sobre una base de patología cardiaca preexistente, también relacionada con el consumo de sustancias.
Controversia en torno a la intervención policial
Según vídeos grabados durante el incidente, Haitam Mejri recibió entre siete y once descargas eléctricas, además de golpes, gas pimienta y fue inmovilizado mediante presión en piernas y tronco. Esto ocurrió después de que entrara, visiblemente agitado, a un local solicitando un cargador de móvil.
La familia de Haitam sostiene que las imágenes revelan un uso desproporcionado de la fuerza por parte de los seis agentes involucrados, alegando que su accionar podría incluso constituir un asesinato.
Informes contradictorios
La familia presentó un informe pericial alternativo que contradice las conclusiones del IML. Este informe señala la existencia de 86 lesiones en el cadáver y argumenta que, de no haber mediado la intervención policial, la muerte no habría ocurrido en ese momento y lugar.
Además, el contrainforme cuestiona la relevancia del consumo de drogas como causa principal del deceso, indicando que, en ausencia de dosis letales en sangre, la actuación policial emerge como el factor más claro y compatible con el desencadenamiento del fallecimiento.
No obstante, la jueza instructora ha optado por seguir el criterio de los forenses del IML, quienes atribuyen la muerte al “delirio agitado” causado por el consumo de cocaína, agravado por patologías coronarias desconocidas por la familia, lo que habría provocado una parada cardiorrespiratoria.
Según el informe forense, Haitam experimentó un cuadro de delirio agitado caracterizado por una alteración aguda del estado mental, agitación psicomotora extrema, hiperactividad autonómica y pérdida del control conductual. El concepto de “delirio agitado” es controvertido, ya que no está reconocido por la OMS ni por las principales asociaciones de psiquiatría, y su uso en casos de muertes durante intervenciones policiales genera debate.
Apelación ante la Audiencia Provincial
El auto de archivo considera que la autopsia del IML es más concluyente que el informe presentado por la familia, al que califica de hipotético y menos completo al no analizar ciertos restos y fluidos de la víctima.
La jueza confirma así su decisión inicial de febrero, cuando archivó el caso a la espera de los resultados de la autopsia del IML, rechazando la práctica de diligencias adicionales.
Esta decisión previa motivó una queja por parte de los abogados de la familia ante el Consejo General del Poder Judicial, acusando a la jueza de vulnerar su derecho a la tutela judicial efectiva, al no practicar diligencias consideradas esenciales, como la declaración de los policías involucrados o la identificación de testigos.
La jueza, apoyada en el criterio de la Fiscalía, no ha realizado ninguna de estas diligencias en los últimos tres meses y ha archivado el caso dos días después de recibir el informe del IML.
El caso será remitido próximamente a la Audiencia de Málaga, donde los magistrados de una de las secciones penales decidirán si el archivo es definitivo o si, por el contrario, ordenan continuar con la investigación judicial para determinar la existencia de responsabilidades penales.













