
SIETE DETENIDOS POR EXPLOTAR A TRABAJADORES EXTRANJEROS EN CALL CENTERS DE MADRID
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
La Policía Nacional ha detenido a siete personas en Madrid y Fuenlabrada, acusadas de explotar laboralmente a trabajadores extranjeros en varios *call centers*. La operación, realizada en colaboración con la Inspección de Trabajo y de la Seguridad Social, reveló condiciones de trabajo abusivas y castigos humillantes.
La investigación destapó la explotación de 48 personas, muchas de ellas en situación irregular o sin contrato. Los trabajadores eran sometidos a jornadas laborales extenuantes y condiciones precarias, incluyendo humillaciones públicas como ser golpeados con tartas en la cara.
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha declarado en sus redes sociales: “48 personas han sido protegidas en esta actuación. Vivían situaciones humillantes que no se pueden consentir. La Inspección de Trabajo está ahí para vosotros y vosotras. Denunciad. No os quedéis callados”.
Explotación laboral y estafas a particulares
Según la Inspección de Trabajo, los responsables de los *call centers* contrataban a ciudadanos extranjeros sin permiso de trabajo y los sometían a condiciones abusivas, negándoles sus derechos laborales básicos.
Los trabajadores eran obligados a realizar llamadas telefónicas a particulares con el objetivo de estafarlos para que contrataran productos o servicios innecesarios. Se les proporcionaba un guion invasivo y se les exigía cumplir objetivos diarios.
La Inspección de Trabajo también reveló que los empleados carecían de días de descanso obligatorios, vacaciones, retribuciones justas y seguros médicos, además de estar sometidos a jornadas laborales que excedían los límites legales.
Humillaciones y rankings degradantes
Las autoridades comprobaron que las empresas utilizaban un sistema de *ranking* diario para evaluar a los trabajadores en función de las contrataciones conseguidas. Este sistema generaba un ambiente de competitividad extrema y propiciaba castigos humillantes.
Entre los castigos más degradantes se encontraba el lanzamiento de tartas a la cara del trabajador que ocupaba el último lugar en el *ranking*, frente a sus compañeros. Esta práctica fue denunciada por la Inspección de Trabajo como una forma de humillación pública.
El 10 de marzo, la Policía Nacional y la Inspección de Trabajo realizaron una entrada y registro en 15 *call centers*, deteniendo a siete personas como presuntas responsables de un delito continuado contra los derechos de los trabajadores.













