
Carmen Flores, presidenta del Defensor del Paciente, estalla tras el caso del médico detenido y enviado a prisión por agredir a 11 pacientes: "Hay muchos casos: fui por anginas y me tocó un pecho
El Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2 de Las Palmas de Gran Canaria ha ordenado prisión provisional, comunicada y sin fianza para un médico detenido por supuestamente cometer 11 delitos de agresión sexual a pacientes. Al facultativo, que ya no trabaja para el Servicio Canario de Salud, se le ha inhabilitado cautelarmente para el ejercicio de la medicina y se le ha impuesto una orden de alejamiento de las presuntas víctimas.
La investigación, que se inició a principios de año, ha dado un vuelco con la aparición de nuevas denuncias que elevan la cifra de posibles víctimas a más de una decena.
El médico ya fue detenido el pasado mes de febrero tras las denuncias de cuatro pacientes por hechos similares, que aseguraban haber sufrido tocamientos y excesos de carácter sexual durante sus consultas en centros públicos.
En el programa ‘Herrera en COPE Canarias’, la presidenta de la Asociación del Defensor del Paciente, Carmen Flores, ha lamentado que estos casos no son nuevos en España. “Desgraciadamente, ya hemos tenido unas cuantas de otros sitios de España también”, ha señalado, mostrando su frustración ante la repetición de estas situaciones y la dificultad que entraña probarlas.
Flores ha explicado la enorme dificultad que enfrentan las víctimas, ya que a menudo “era la palabra de la paciente contra la del médico” y no se podía demostrar.
Ha recordado un caso que le pareció “escandaloso” ocurrido en un quirófano, donde una paciente con anestesia epidural denunció haber sufrido tocamientos durante la intervención quirúrgica.
La propia presidenta de la asociación ha compartido una experiencia personal para ilustrar la vulnerabilidad de las pacientes. “Fui a que me vieran las anginas y el señor me tocó un pecho”, relató sobre un suceso que le ocurrió con 15 años.
“Me asusté porque yo vi que yo iba porque tenía anginas y se fue al pecho. Entonces, lo que salí de allí es asustada”, ha contado.
Aunque en aquel momento la reacción de su entorno fue de resignación, ha insistido en la importancia de que “ahora que se denuncian, por favor, en cuanto pase una cosa de estas, primero por escrito” para que quede constancia.
Desde el Defensor del Paciente reclaman medidas concretas para frenar estos abusos. “Llevamos casi 30 años pidiendo a cada gobierno que va pasando” la instalación de “cámaras de grabación” en las consultas, ha afirmado Flores.
Según ella, esta medida no solo disuadiría a los agresores, sino que también serviría para proteger a los profesionales sanitarios de posibles falsas denuncias.
Ante la posibilidad de que los pacientes se sientan intimidados por las grabaciones, Flores ha propuesto una solución sencilla: “el consentimiento informado”. Al igual que se firma para cualquier acto médico, se podría ofrecer al paciente la opción de aceptar o rechazar la grabación en la consulta.
“No es difícil si se tiene voluntad”, ha sentenciado, añadiendo que la comunidad de Murcia ya estudia implementar esta útil medida.
Otra de las medidas preventivas puestas sobre la mesa es la presencia de personal de enfermería durante las consultas, una práctica que, según Flores, “era normal hace muchísimos años” pero que se eliminó. En su opinión, recuperarla sería “una ayuda para el propio médico” y, sobre todo, una “seguridad para el paciente”, ya que es fundamental “prevenir para no lamentar”.













