
INTRAHISTORIA DE UN ALTO EL FUEGO: EL ROL DE PAKISTÁN COMO MEDIADOR ENTRE IRÁN Y ESTADOS UNIDOS
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Tras semanas de intensas negociaciones, Pakistán logró mediar un alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, evitando una escalada catastrófica en la región.
NEGOCIACIONES AL BORDE DEL COLAPSO
Los líderes pakistaníes se enfrentaron a momentos de desesperanza durante las negociaciones. A pesar de los esfuerzos diplomáticos, parecía que el conflicto se agravaría, lo que representaba una pesadilla para Islamabad. En una reunión de gabinete, el Primer Ministro Shehbaz Sharif expresó su pesimismo, instando a prepararse para el impacto de la guerra.
Las esperanzas de un alto el fuego se desvanecían tras los ataques a instalaciones de gas iraníes y a un complejo petroquímico saudí. La cúpula militar pakistaní criticó públicamente a Teherán por “arruinar” los esfuerzos de paz.
TENSIÓN Y AMENAZAS
Mientras tanto, en Washington, Donald Trump elevaba la retórica amenazante contra Irán, advirtiendo sobre la destrucción de una civilización entera si no se aceptaba un alto el fuego inmediato.
Pakistán, consciente de las implicaciones para su economía, seguridad y estabilidad regional, intensificó sus esfuerzos mediadores. La entrada de Arabia Saudí en la guerra, según un acuerdo de defensa, arrastraría a Pakistán al conflicto.
DIPLOMACIA INTENSA
Entre bastidores, Asim Munir, jefe del Ejército, y Asim Malik, jefe de inteligencia, mantuvieron intensas conversaciones telefónicas. Munir aprovechó su buena relación con Trump y sus contactos con la Guardia Revolucionaria de Irán para facilitar las negociaciones.
LA PRESIÓN DE ESTADOS UNIDOS
Contrario a la versión de que Irán “imploró” un alto el fuego, fuentes pakistaníes afirman que fue Trump quien impulsó el cese de hostilidades, al verse “atrapado” en una guerra que esperaba fuera breve.
Las conversaciones involucraron a altos funcionarios de Estados Unidos e Irán, así como al Primer Ministro pakistaní y al príncipe saudí Mohamed Bin Salman. Irán se mostró inicialmente reacio debido a la desconfianza hacia el gobierno de Trump.
EL ROL CRUCIAL DE CHINA
Un factor clave fue la participación de China, que hasta entonces se había mantenido al margen. Ante el impacto negativo de la guerra en su economía, China adoptó una postura más activa. El Ministro de Asuntos Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, viajó a Pekín para buscar un mayor compromiso chino.
Finalmente, China convenció a Irán de aceptar el alto el fuego, ofreciendo garantías de seguridad y prometiendo actuar como garante en las conversaciones. Pakistán, como mediador, facilitó la intervención china.
Estados Unidos, según fuentes pakistaníes, aceptó la participación de China. Trump confirmó esta versión al afirmar que creía que China había persuadido a Irán para negociar.
UN TRIUNFO DIPLOMÁTICO
El resultado fue un acuerdo de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, calificado como “la mayor victoria diplomática de Pakistán en años”. Se programaron conversaciones de paz en Islamabad, aunque persistían temores de sabotaje por parte de Israel y Emiratos Árabes Unidos.
Michael Kugelman, del Atlantic Council, destacó que Pakistán demostró su capacidad para lograr un acuerdo complejo y de gran importancia, evitando una posible catástrofe en Irán.













