
Dalí a escala de mercado
La situación empezó a despejarse en 2025, con el acuerdo entre la Fundación y la sociedad Iladart Limited. En marzo llegó el gesto decisivo: la Fundación reconoció, por primera vez, como obras auténticas de Dalí determinadas ampliaciones autorizadas en vida del artista. Esa decisión afecta a las catorce esculturas expuestas ahora en las salas nobles de Gaviria. En cuanto al resto de las piezas de la Colección Clot, se espera que la Fundación también las valide.
Así, lo que ahora se presenta en el palacio madrileño como el redescubrimiento de una faceta escultórica tardía de Dalí es, en realidad, la escenificación de una nueva fase de regularización, de la que aún queda por saberse el precio alcanzado por estas esculturas, cuántas copias se han vendido y cuántas serán validadas para su comercialización en los tres tamaños previstos: pequeño, mediano y monumental.En las imágenes, las esculturas ‘San Juan Bautista’, ‘Elefante infinito’ y Crótalos’ © Salvador Dalí, Fundació Gala-Salvador Dalí, Figueres 2026La exposición es visualmente deslumbrante. La belleza del recién restaurado Palacio de Gaviria proporciona a las esculturas un marco teatral y solemne. Impresionan, en particular, el enorme ‘San Juan Bautista’ ubicado en el patio y el ‘Elefante cósmico’ en la sala de los espejos. Los textos de sala insisten en una idea: aunque Dalí elaborara las piezas a partir de pequeños modelos en cera, su poética era la del ‘gigantismo volumétrico’, una premisa que se traduce en la monumentalización y, en ocasiones, en la hipertrofia de los emblemas dalinianos.
Pero el interés de estas obras no radica en su escala, ni siquiera en su resolución formal, retardataria para los años setenta, pues, lejos de dialogar con los problemas que entonces atravesaban la escultura, remiten a una concepción de esta como figura cerrada, expresiva y autosuficiente. Tampoco introducen grandes novedades iconográficas dentro del imaginario de Dalí. La clave de estas piezas reside en el estatuto incierto que arrastran: en sus particulares condiciones de producción y en la conflictiva historia de su legitimación. Y eso es justo lo que la muestra elude.El recorrido reúne también conjuntos de dibujos, grabados y algún óleo, procedentes de diversas colecciones privadas, que terminan por integrar estas esculturas en una narrativa celebratoria del universo daliniano.
Las fotos de Jacques Leonard refuerzan una imagen cercana, amable y cotidiana del artista. El discurso expositivo se organiza en torno a temas previsibles –la espiritualidad, Gala, el Mediterráneo, la literatura, la ciencia, el flamenco– y deja fuera las zonas más incómodas y reveladoras del contexto histórico y biográfico en que nacen estas obras.arte_abc_0724Se trata de ese periodo que Valeriano Bozal denominó «Dalí después de Dalí»: un tiempo alejado de sus grandes aportaciones surrealistas de las primeras décadas y marcado por una deriva plástica ‘pompier’, enfática y aparatosa, un férreo posicionamiento franquista y, al tiempo, por nuevas líneas de trabajo –más innovadoras que estas piezas– vinculadas a la ‘performance’, la autoescenificación pública y al pionero cruce entre arte y tecnología. Salvador Dalí ‘Dalí infinito’ Lugar: Palacio de Gaviria (Madrid) Dirección: C/ Arenal, 9 Comisaria: Rosa Perales Duración: Colección permanente Valoración: **Más que descubrir un Dalí desconocido o reconsiderar críticamente su escultura tardía, ‘Dalí infinito’ pretende simplemente normalizar una zona conflictiva de su legado y dejarla lista para su exhibición, circulación y venta.













