
Festivales de música en la Ciudad de las Artes de Valencia y la sentencia que los prohíbe: "No es negociable"
Una sentencia judicial de hace tres semanas ha prohibido la celebración de los macrofestivales en el entorno de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia por contaminación acústica. La decisión judicial da la razón a los vecinos de la zona, que llevaban años reclamando una solución al ruido.
El abogado que representa a los afectados, Andrés Morey, ha valorado la noticia en el programa ‘Mediodía COPE Más Valencia’ con Carles Villeta.
Andrés Morey, del despacho Morey Abogados y fundador de la asociación Juristas contra el Ruido, ha valorado la sentencia de forma muy positiva. Según ha explicado, “hacía muchos años que estos vecinos venían reclamando al ayuntamiento su intervención, que efectuara mediciones, que sancionara, que evitara que se produjeran estos ruidos en sus viviendas”.
Ante lo que califica como “la callada por respuesta” del consistorio, decidieron llevar el caso a los tribunales.
A pesar de que se siguen vendiendo entradas para estos festivales, el letrado ha transmitido un mensaje de tranquilidad. Morey ha asegurado que el Ayuntamiento de Valencia “ha dicho que acata la sentencia” y que “la alcaldesa se ha comprometido en ello”.
De hecho, ha añadido que los servicios jurídicos municipales ya han dictado una resolución por la que “no se deben realizar esos eventos en el recinto en el terreno público este de la ciudad de las artes y las ciencias”.
La sentencia no solo afecta a los festivales, sino también a la discoteca ubicada en L’Umbracle, un problema que los vecinos sufren con más frecuencia. El principal foco de ruido es “el uso de una terraza muy amplia con ambientación musical” que, aunque no es tan alta como la de los festivales, también “sobrepasan los niveles acústicos que establece la ley”, ha afirmado Morei.
Los niveles de ruido alcanzan los “50 y tantos, 60 decibelios”, cuando el máximo permitido en horario nocturno es de 45 decibelios.
El abogado ha recordado que la escala de decibelios es logarítmica, lo que significa que pequeñas diferencias suponen un gran impacto: “tres decibelios de diferencia ya suponen el doble de ruido”. Además del volumen de la música, Morei ha señalado que la terraza tiene un aforo “muy grande de más de 3000 personas”, lo que contribuye al ruido general, ya que “al aire libre es imposible evitar que se propague”.
Preguntado por la dificultad de hacer valer el derecho al descanso, Morey lo atribuye a que se trata de “un negocio lucrativo” donde hay “muchos intereses en juego”.
El letrado considera que se aplica una “manga ancha” con estas actividades, a diferencia de otras normativas, esgrimiendo argumentos como “que si crea puestos de trabajo, que si el turismo”.
¿Y qué dicen los promotores? PROMFEST, MúsicaProCV, PROFest y FOTUR, en representación de sus asociaciones y de los promotores de los festivales previstos en este enclave, exigen una solución “seria, conjunta e inmediata” para evitar el impacto cultural, económico y turístico del cese de esta actividad en el recinto.
Reclaman una reunión urgente con la alcaldesa María José Catalá, la Generalitat y CACSA.
Advierten de que la falta de respuesta mantiene en una situación de incertidumbre a más de 80.000 compradores de entradas y a 8.000 trabajadores vinculados directa o indirectamente a estos eventos.













