
La alcaldesa de Palencia señala las necesidades para que el Cristo del Otero se convierta en un gran icono turístico: "Para venderlo fuera, tiene que tener otras condiciones de pavimentación, regeneración y renaturalización"
El entorno del Cristo del Otero, el principal reclamo turístico de Palencia, debe tener la categoría suficiente para atraer visitantes. Así lo ha reconocido la alcaldesa de la ciudad, Miriam Andrés, quien ha detallado el ambicioso plan de transformación que ya está en marcha tanto en el cerro como en el barrio del Cristo para mejorar su imagen y funcionalidad.
Una de las primeras actuaciones finalizadas es un nuevo aparcamiento que ya está disponible para las fiestas del Cristo.
Según ha explicado la alcaldesa, no se trata de un simple estacionamiento, sino de un intercambiador con alrededor de 36 plazas diseñado para reducir el tráfico hasta el monumento, donde la gente podrá dejar su vehículo y “acceder a las bicicletas eléctricas o a las 2 furgonetas eléctricas que tendrá el ayuntamiento para subir a la gente”.
El objetivo es evitar “esa afluencia masiva de vehículos que llegan hasta el mirador más alto que pueden llegar”, apostando por un modelo más sostenible con transporte alternativo. Con ello, ha afirmado Miriam Andrés, el entorno del monumento más emblemático de la ciudad “tiene que presentar una mejor cara”.
Este proyecto forma parte de un plan de sostenibilidad turística dotado con 2,5 millones de euros de fondos europeos.
Dentro de este plan, ya se han adjudicado y están en desarrollo dos obras clave: la recuperación paisajística de toda la zona y la restauración de los antiguos caminos del viacrucis.
La intervención que se encuentra más atrasada es la del mirador 360 grados, una obra que también está adjudicada. Aunque el plazo para cumplir los hitos finalizaba el 30 de junio, la alcaldesa ha admitido que no estará lista para esa fecha.
“Somos conscientes que la obra del mirador no va a estar a 30 de junio, esperemos que esté a mediados de septiembre”, ha precisado.
Las mejoras no se limitan al cerro, sino que también llegan al propio barrio del Cristo. La alcaldesa ha subrayado la importancia de que el entorno esté a la altura del monumento.
“Para que nosotros vendamos el Cristo fuera, tiene que tener otras condiciones, tanto de pavimentación, de acerado, de regeneración, de renaturalización”, ha declarado.
Estas actuaciones se enmarcan en las ayudas europeas del plan de actuación integrado (EDUSI), que permitirán “una modificación importante y un lavado de cara muy importante en cuanto a renaturalización y limpieza y regeneración de espacios verdes” en el barrio.
Toda esta transformación coincide con el inicio de las fiestas del barrio del Cristo este fin de semana. El presidente de la asociación de vecinos, Víctor Carranza, ha explicado que los actos comenzarán el sábado con el pregón y la entrega de los premios del Cristo de alegría y de tristeza, que reconocen lo mejor y lo más criticado del año en la ciudad.













