
La Casa de los Títeres de Abizanda: Un Refugio Cultural en el Pirineo Aragonés
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En el corazón del Pirineo aragonés, en Abizanda, un pequeño pueblo de la comarca del Sobrarbe, se encuentra un espacio singular: La Casa de los Títeres. Este proyecto cultural, impulsado por Los Titiriteros de Binéfar, se ha convertido en un faro para el teatro y las artes en un entorno rural.
Paco Paricio, uno de los fundadores, define al títere como un objeto intergeneracional que cobra vida con el movimiento, transformándose en un poderoso medio de comunicación.
Un Hogar para la Cultura
La Casa de los Títeres nació hace dos décadas de la unión de tres casas de pueblo restauradas: Casa Simona, Casa Lecina y Casa Maza. Estas casas albergan un teatro, un museo y una residencia de artistas, respectivamente. Pilar Amorós, la otra fundadora, relata que la idea inicial parecía una utopía, pero la ilusión de crear un espacio para sus funciones, su colección de títeres y grabados, les impulsó a llevarla a cabo.
Los Titiriteros de Binéfar, con 50 años de trayectoria, son el alma de este proyecto. A pesar de que en sus inicios ser titiritero no era una profesión bien vista, han acompañado a miles de niños en todo el mundo. Actualmente, el grupo está formado por 12 integrantes y varios colaboradores.
Su trayectoria incluye numerosos viajes por el mundo, la publicación de libros como ‘Juegos y recursos del titiritero’, discos con más de 170 canciones y más de 50 obras de teatro dirigidas a un público familiar. Amorós destaca la importancia de crear espectáculos que entretengan a todas las edades y dejen una huella en el espectador. En 2009, recibieron el Premio Nacional de Teatro para la Infancia y la Juventud por su obra ‘El hombre cigüeña’.
Más Allá del Teatro de Títeres
El teatro, ubicado en Casa Simona, tiene capacidad para 100 personas. Durante los meses de julio y agosto, así como en festivos y puentes, el escenario cobra vida con actuaciones de Los Titiriteros de Binéfar y de otras compañías teatrales internacionales. La programación es multidisciplinar, abarcando diversos géneros.
Casa Lecina alberga un museo de títeres, grabados y pinturas teatrales provenientes de diferentes países como Francia, Inglaterra, India, China, Vietnam, Brasil y Ucrania. La mayoría de las piezas han sido adquiridas en mercadillos y rastros. Los Titiriteros de Binéfar utilizan este tipo de material en sus espectáculos, aunque también fabrican sus propios títeres con madera, cartón y tela. Para Paricio, lo más importante es la historia que se cuenta y el porqué se cuenta.
Casa Maza funciona como alojamiento artístico, brindando espacio a los artistas que trabajan en La Casa de los Títeres y acogiendo residencias artísticas. Amorós destaca la tranquilidad y el relax que ofrece este espacio, creando un binomio de naturaleza y teatro muy inspirador.
Abizanda: Un Pueblo Acogedor
La comunidad de Abizanda ha acogido con entusiasmo La Casa de los Títeres, considerándola un espacio más del pueblo. En cada puente de Todos los Santos, la falsa de Casa Maza se convierte en el escenario de una celebración especial que incluye música, vino, dulces preparados por las mujeres del pueblo y recuerdos.
La música es un elemento fundamental en los espectáculos de Los Titiriteros de Binéfar. A lo largo de los años, su estilo ha evolucionado, incorporando elementos de la electrónica al folclore tradicional.
El títere es el emblema de este pueblo del Sobrarbe, un objeto que cobra vida y se convierte en un personaje fundamental en las historias que cuentan Los Titiriteros de Binéfar.













