"Preguntar "¿y tú de quién eres?" es una forma de reconocernos en los pueblos al vernos con personas de distintas generaciones; es una forma bonita de decir que hoy somos, porque un día otros fueron"

"Preguntar "¿y tú de quién eres?" es una forma de reconocernos en los pueblos al vernos con personas de distintas generaciones; es una forma bonita de decir que hoy somos, porque un día otros fueron"
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

"Preguntar "¿y tú de quién eres?" es una forma de reconocernos en los pueblos al vernos con personas de distintas generaciones; es una forma bonita de decir que hoy somos, porque un día otros fueron"

Como cada día, Carlos Herrera ha dado paso a María José Navarro para contar la ‘Historia del Día’. En esta ocasión, ha puesto el foco en un movimiento que está surgiendo en la provincia de Sevilla para volver a las esencias, en contraposición al anonimato de las grandes ciudades.

La pregunta “¿Pero de quién eres?” se ha convertido en la clave para recuperar las raíces.

Todo comenzó en Constantina, un municipio de la Sierra Norte de Sevilla. Allí, una vecina llamada Marina abrió un perfil en Instagram @quieneshacenconstantina con el objetivo de contar las historias, voces y rostros de la localidad para que no cayeran en el olvido, preservando así la memoria colectiva del pueblo.

Un vídeo homenaje a “las voces que nos criaron, las historias que aún nos acompañan; un tributo a nuestras familias, a nuestros abuelos y a nuestros padres, a los apellidos y motes que llevamos con orgullo y al sentimiento profundo de pertenecer a un lugar donde todos nos conocemos”, aseguran en el vídeo.

La idea pronto se extendió y en Cazalla de la Sierra, Luismi replicó la iniciativa con una cuenta llamada @depergareo. Esta es una expresión muy típica de la zona que se refiere al acto de pasear, disfrutar y tomar el fresco, momento en el que se producen los encuentros entre personas de distintas generaciones.

Cuando se pronuncia la frase “¿Y tú de quién eres?”, se dibuja un mapa de vivencias, de recuerdos y de conexiones.

Surgen entonces respuestas como “El nieto del Lagarto”, “la niña de la Justi y nieta del Corea” o “yo soy hija del Chope, nieta del Gallo”, que conectan directamente con la historia familiar.

Al final, esta simple pregunta es una forma de reconocerse y de poner en valor los orígenes de cada uno. Es, en definitiva, “una manera bastante bonita de decir que hoy somos, porque un día otras personas fueron”.

De esa respuesta dependen la raíz, la identidad y los nombres de nuestros mapas.