Corberán. Nou Mestalla. Academia. In that order.

Corberán. Nou Mestalla. Academia. In that order.
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Corberán. Nou Mestalla. Academia. In that order.

Ron Gourlay llegó el pasado verano al Valencia CF en el enésimo intento de la familia Lim por profesionalizar el club. Este ejecutivo escocés con más de 25 años de experiencia y una reconocida trayectoria en el planeta fútbol, aterrizó en València para convertirse en el CEO de fútbol y asumir las riendas de una parcela (la deportiva) que en tres de los últimos cuatro años había peleado por no descender a Segunda División. “Liderazgo futbolístico de clase mundial”, rezaba el comunicado oficial el día de su nombramiento. Desde la entidad de Mestalla estructuraban el poder deportivo en tres piezas fundamentales y que, desde el pasado mes de mayo en Singapur, quedaban conectadas entre sí: Kiat Lim, Ron Gourlay y Carlos Corberán.

Presidente, CEO de fútbol y entrenador. Por aquel entonces, todavía ejercía Miguel Corona como director deportivo pero, tal y como desvelamos en COPE, tenía marcada la fecha de caducidad.

El verano se atendió como se pudo. Con Gourlay aterrizando (con retraso) en el club y con la dirección deportiva trabajando a sabiendas de que su salida estaba cerca. Con Corberán navegando entre dos aguas y con el Valencia CF, una vez más, perjudicado por la tormenta.

La planificación de la 25-26 fue insuficiente y la plantilla no fue reforzada como se debió. Pero ya había vuelta atrás. El CEO de fútbol tenía los pasos marcados y siguió su camino. A los 100 días de jurar el cargo, Gourlay comenzó a fiscalizar todos los estamentos del club relacionados con la parcela deportiva.

Primer equipo, Academia y hasta la comunicación. El examen Gourlay, anunciamos. Cuentan aquellos que conviven con el ejecutivo escocés en el día a día que, una de sus expresiones más utilizadas es: “que cada uno tenga claro lo que tiene que hacer”. Y por ahí empezó a fiscalizar todos los departamentos.

Exigente, meticuloso y con un objetivo claro: profesionalizar el club. “Ahora contamos con profesionales”, subrayó Kiat Lim. Lo que Gourlay pensó durante el mes de julio (la reestructuración de la parcela deportiva), empezó a ejecutarla cuatro meses más tarde. Corona, primero y Carmelo del Pozo, después…

fueron destituidos y su salida vino acompañada por la llegada de tres hombres de la confianza de Gourlay. Lisandro Isei, Hans Gillhaus y Andrés Zamora.

A esa reestructuración de la parcela deportiva, Gourlay le está buscando un elemento final. Un captador que domine el mercado nacional. Se ha especulado mucho con la figura de un director deportivo que se sitúe entre Corberán y el CEO de fútbol, pero la idea de Gourlay no es tal.

El ejecutivo escocés pretende añadir un miembro más a la estructura de trabajo ya definida, con un trabajo específico: el mercado español. Y en ello sigue. Se dio un plazo inicial de 30-60 días pero ya se ha excedido en los tiempos y no tiene intención de precipitarse. “Lo importante es acertar”, desliza su entorno.

De cara a la 26-27, Ron Gourlay tiene clara su hoja de ruta.

Según hemos podido saber en la Cadena COPE, el CEO de fútbol quiere construir su proyecto sobre tres pilares básicos: estabilidad, sostenibilidad y cantera. Y nada parece que le vaya a hacer dudar. La estabilidad la representa con la figura del entrenador. Para Gourlay, Carlos Corberán es el elegido para liderar el proyecto deportivo sobre el césped.

Su confianza en el técnico de Cheste es plena y ni las dudas de la grada le harán cambiar de opinión. “Es nuestro entrenador”, asegura cuando se le pregunta. Gourlay echa la vista atrás y ve cambios constantes en el banquillo que solo han traído inestabilidad al club. El ejecutivo británico entiende que Corberán obró un milagro la temporada pasada, salvando a un equipo que sumaba 12 puntos en invierno.

Ambos coincidieron en el West Bromwich Albion y, por todo ello, considera que Corberán es el hombre idóneo y solo es cuestión de tiempo que se empiecen a ver los resultados. La sostenibilidad, su segundo pilar, la focaliza a la construcción del nuevo estadio. Para Gourlay, el Nou Mestalla se convertirá en una fuente de ingresos adicionales para el club que impulsará a la entidad a mirar mucho más allá y a convertir al Valencia CF en sostenible. Y por último, la Academia.

Al igual que sus antecesores y en un mensaje recordado en los últimos años por el entorno Meriton, la apuesta por la cantera tiene que ser consecuente.

La Ciudad Deportiva de Paterna se ha consolidado en la última década como una de las factorías de futbolistas más importantes del viejo continente. Y hay que sacarle partido. Para el CEO de fútbol es inconcebible que no haya una lateral derecho que pueda subir al primer equipo en caso de necesidad. Y su objetivo, en este sentido, es claro: cada verano tiene que haber tres canteranos con ficha del primer equipo.

Tres futbolistas que entren en los planes de Corberán para completar una plantilla de 23 jugadores en la élite. Para ello, Gourlay lleva meses fiscalizando el trabajo en Paterna. Habla de Luís Martínez (director de la Academia) y de su equipo de trabajo. Y, al margen del trabajo sobre el terreno de juego, quiere apostar por las nuevas tecnologías para acortar el camino hacia el éxito.

La IA o el Big Data tienen que ganar protagonismo. Y busca monitorizar a los jóvenes talentos sub15, sub16 o sub17 que se están formando en el vivero de Paterna. Y si tiene que reforzar la estructura de trabajo, lo hará. En Inglaterra ya lo implementó y, en su paso por Arabia, quiso ir más lejos.

Para ello, apostó por contratar a un ejecutivo del fútbol base de la Atalanta BC, la mejor cantera de Italia y una de las más importantes del mundo, tal y como reconoce el CIES en su último estudio. Regresando al Valencia CF, este mercado de invierno, se han incorporado cuatro jugadores la primer equipo… pero han sido ocho, los que han llegado para reforzar al filial. Por si fuera poco, Miguel Ángel Angulo, leyenda del club, fue destituido como técnico del Valencia Mestalla tras cinco años en el cargo.

Un cambio “necesario”, como se comentó de puertas hacia dentro en la Academia.

Más por desgracia que por suerte, el valencianismo se ha acostumbrado durante la etapa Meriton a vivir de ilusiones y no de realidades. Mensajes que vendían innovación, construcción y un futuro prometedor… que luego quedaba en nada. Así que, de entrada, no existe el beneficio de la duda y sí la fiscalización permanente.

Los últimos movimientos dicen que ha habido un cambio en el timón y es Kiat Lim el que está al frente del club desde Singapur, dejando a su padre y máximo accionista en segundo plano. Kiat preside y se apoya, en la parte institucional en Javier Solís y en la parte deportiva en el binomio Gourlay- Corberán. Cuentan desde dentro que la comunicación es diaria, fluida y directa. La realidad es que, tras un año de cambios…

tocan los hechos a través de la gestión. Esta es la hoja de ruta del CEO de fútbol. Veremos qué nos depara.