Mario Alonso Puig: "Tener muchas más opciones no quiere decir que vayas a elegir mejor"

Mario Alonso Puig: "Tener muchas más opciones no quiere decir que vayas a elegir mejor"
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Mario Alonso Puig: "Tener muchas más opciones no quiere decir que vayas a elegir mejor"

La oyente Carlota, de 33 años, ha enviado una carta al programa de “Herrera en COPE” que refleja una sensación cada vez más común: la angustia de tener que elegir. “El sábado estuve una hora buscando qué película ver y acabé apagando la tele”, confesaba.

Esta experiencia, que contrapone a su infancia con una parrilla televisiva fija y limitada, le ha llevado a una conclusión que ha servido como punto de partida para el análisis del doctor Mario Alonso Puig: “Más opciones no te hacen necesariamente más libres, no sé quién nos coló esa mentira”.

En la sección “Reflexionando con Mario Alonso Puig”, el experto ha validado la sensación de Carlota, explicando que tener demasiadas elecciones “puede generar unos niveles de estrés extraordinarios que repercuten en el funcionamiento del cerebro, nos paralizan y nos hacen sentirnos culpables”. Según Puig, esta sobrecarga aumenta el miedo a equivocarse y la responsabilidad recae enteramente sobre nosotros, a diferencia de un escenario con pocas opciones.

Este fenómeno, conocido como “parálisis por análisis”, lleva a buscar una “opción favorable” en lugar de la “perfecta”, que es mucho menos estresante.

Para ilustrarlo, Puig ha mencionado dos ejemplos claros: el éxito del vino australiano Yellow Tail, que simplificó la abrumadora oferta en Estados Unidos con etiquetas sencillas, y un estudio con mermeladas que demostró que, aunque un stand con 24 variedades atraía más miradas, uno con solo seis generaba muchas más ventas.

La explicación reside en cómo decidimos. El cerebro se siente atraído por la variedad, pero a un nivel más profundo se genera una tensión que incomoda.

Al final, “el ser humano elige con el corazón y justifica con la razón”, apunta Puig. Las decisiones a menudo se toman de manera impulsiva o inconsciente y luego se racionalizan.

Por ello, es fundamental no tomar decisiones importantes en estados emocionales intensos, ya sea de tristeza, enfado o incluso euforia, porque “el componente emocional puede bloquear la capacidad racional”.

Frente a la impulsividad, Mario Alonso Puig propone la autorregulación. “Los verdaderos conquistadores son los que se conquistan a sí mismos”, afirma.

La capacidad de poner un espacio entre un impulso y una acción es lo que nos hace verdaderamente libres. Esta serenidad, según el doctor, se puede y se debe entrenar para mejorar nuestra capacidad de decisión sin que sea perfecta.

El entrenamiento de la serenidad se basa en tres pilares.

El primero es la inspiración o motivación para entender su valor. El segundo es la estrategia, que incluye prácticas como la meditación, el contacto con la naturaleza o la reflexión.

Y el tercero es el entrenamiento constante: pararse, respirar y decidir conscientemente cómo responder en lugar de reaccionar de forma automática.