
PREOCUPANTE CONSUMO DE ALCOHOL Y NUEVAS SUSTANCIAS ENTRE ADOLESCENTES ASTURIANOS
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Un reciente estudio estatal revela que la mitad de los adolescentes en Asturias ha consumido alcohol en el último mes, y un 20% admite haber incurrido en un consumo excesivo. La encuesta ESTUDES 2025, realizada por el Ministerio de Sanidad, también indica que la edad de inicio en el consumo de alcohol y tabaco en la región se sitúa en los 14 años.
Estos datos fueron el punto de partida de unas jornadas sobre salud en espacios de fiesta, organizadas por la Fundación Municipal de Servicios Sociales, que contaron con la participación del doctor en psicología Sergio Fernández Artamendi, profesor de la Universidad de Sevilla e investigador de conductas adictivas.
Tendencias Cambiantes en el Consumo de Sustancias
Según Artamendi, aunque las tasas de consumo siguen siendo elevadas, se observan cambios significativos en los hábitos de los jóvenes. Si bien se ha reducido el consumo de alcohol, cannabis y tabaco, han surgido nuevas tendencias preocupantes, como el incremento en el uso de psicofármacos y la aparición de nuevas sustancias psicoactivas.
Además, el cigarrillo electrónico y la cachimba se han popularizado, sirviendo como puerta de entrada a nuevas sustancias. Estos cambios en el ocio juvenil plantean desafíos importantes para la salud pública y la prevención.
Salud Mental y Conductas Adictivas: Un Vínculo Directo
La relación entre el consumo de sustancias y la salud mental es innegable.
Fernández Artamendi explica que el consumo a menudo cumple una función para los adolescentes, ya sea por diversión o como una forma de escapar de problemas de autoestima u otros.
Esta “estrategia desadaptativa” genera un círculo vicioso, donde el consumo aumenta para gestionar los problemas, lo que a su vez tiene consecuencias negativas en la salud mental, como ansiedad o problemas sociales. En última instancia, el consumo de sustancias puede agravar problemas de salud mental preexistentes.
Estrategias de Prevención: Un Enfoque Integral
Para abordar este problema, el experto enfatiza la importancia de la prevención, tanto en el ámbito familiar como en el comunitario. En los espacios de fiesta, propone facilitar información adecuada, capacitar a los trabajadores de la hostelería, ofrecer alternativas de ocio e informar sobre la reducción de daños.
En el plano familiar, ante una edad de inicio tan temprana, la comunicación es fundamental. Artamendi recomienda a los padres crear “espacios de apoyo y seguridad” en el día a día, como una comida o cena diaria sin tecnologías, donde puedan escuchar, ofrecer apoyo e interesarse por los problemas de sus hijos.
Subraya, no obstante, la necesidad de un respaldo comunitario y el cumplimiento de las normativas, como la prohibición de venta de alcohol a menores.













