
La isla de la resistencia a Orbán: Budapest se moviliza antes de elecciones clave en Hungría
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A tan solo dos días de unas elecciones generales consideradas cruciales, miles de personas se congregaron en la Plaza de los Héroes de Budapest, el mismo lugar donde Viktor Orbán saltó a la fama hace 37 años. El objetivo: expresar su deseo de poner fin a 16 años de gobierno ultraconservador en Hungría.
Un evento para “demoler el sistema”
Cerca de 50 grupos musicales actuaron durante horas en una plaza repleta y en las calles aledañas. Robert Puszer, conocido presentador de televisión, publicista y activista, explicó que el evento buscaba “demoler el sistema y despertar la conciencia política de la sociedad húngara”. Según Puszer, la pasividad de la nación fue un factor clave en el fortalecimiento del régimen de Orbán.
Encuestas ajustadas
Las encuestas muestran una contienda reñida. El candidato opositor, Péter Magyar, del partido Tisza, obtiene un 50% de intención de voto, mientras que Orbán alcanza un 39%. Esta diferencia de aproximadamente 10 puntos se ha mantenido relativamente estable en los últimos meses.
Budapest: Un bastión de resistencia
Budapest, con 1,7 millones de habitantes, se ha destacado históricamente como una excepción dentro de Hungría (aproximadamente 9,5 millones de personas). En las últimas elecciones generales, fue el único condado donde Viktor Orbán no resultó victorioso. Puszer sostiene que lo que ocurre en Budapest se extenderá a otras regiones del país, haciendo que sea demasiado tarde para detener o contener este movimiento.
Elecciones locales y voces disidentes
En las elecciones locales de 2024, la candidata de Orbán, Alexandra Éva Szentkirályi, se retiró de la contienda dos días antes de la votación, permitiendo la reelección del alcalde Gergely Szilveszter Karácsony, quien se ha convertido en una de las voces más críticas contra las políticas de Orbán.
El discurso de Orbán en 1989
En junio de 1989, Orbán, recién fundado su partido Fidesz, pronunció un discurso en la Plaza de los Héroes de Budapest durante la exhumación y entierro de Imre Nagy, un evento que marcó el fin de la era comunista en Hungría. Nagy, primer ministro y líder de la resistencia contra la invasión soviética en 1956, fue ejecutado en 1958.
En aquel discurso, Orbán afirmó que 1956 había sido la última oportunidad de Hungría para iniciar el camino hacia la prosperidad occidental y que, con suficiente compromiso, se podría forzar al partido en el gobierno a celebrar elecciones libres y elegir un gobierno que iniciara conversaciones para la retirada inmediata de las tropas rusas.
Acusaciones de colaboración con Rusia
Irónicamente, Orbán es hoy un aliado clave de Rusia en Europa. Recientemente, se filtraron conversaciones del ministro de Exteriores húngaro, Peter Szijjarto, con su homólogo ruso, en las que se compromete a enviar documentos confidenciales de discusiones de la UE. El ministro calificó de “gran escándalo” las escuchas telefónicas.
Voces de esperanza y preocupación
Marci Mehringer, cantante participante en el festival “Resistencia Civil”, expresó su esperanza de que Hungría amanezca diferente el lunes y destacó la importancia del arte como herramienta para fomentar el pensamiento crítico. Tóregi Desolát, enfermero que trabaja en Viena, regresó a Hungría para votar, impulsado por el deseo de un cambio y las mejores condiciones laborales que encuentra en el extranjero. Marcell, desde Reino Unido, también viajó para votar, describiendo los últimos 16 años como “una basura”.
Sallak, de 17 años, quien ha vivido prácticamente toda su vida bajo el gobierno de Orbán, expresó su esperanza de un cambio, aunque sin mucha convicción. Algunos asistentes expresaron preocupación por la posibilidad de fraude electoral.
Advertencias sobre posibles provocaciones
El coordinador del equipo de seguridad advirtió sobre la presencia de “provocadores” en el público. El pasado fin de semana, el presidente serbio, Aleksandar Vucic, aliado de Orbán, declaró que se habían encontrado “explosivos de poder devastador” cerca de un gasoducto que transporta gas ruso a Hungría. Periodistas y el líder opositor, Péter Magyar, denunciaron la posibilidad de una operación de falsa bandera por parte del gobierno húngaro. Expertos en seguridad han advertido sobre posibles provocaciones “ucranianas” antes y durante las elecciones. La ciudad está llena de carteles que muestran al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y a Péter Magyar bajo el letrero: “Peligro: hay que pararlos”.
Budapest: Un símbolo de apoyo a los refugiados
En contraste con la retórica anti-inmigración del gobierno, algunos murales en Budapest recuerdan que la ciudad es un bastión de resistencia a las políticas de ultraderecha de Orbán. Un mural muestra a una refugiada con sus hijos y un mensaje que dice: “Vengan de donde vengan, apoya a los refugiados”.













