
El misterio de las linces ibéricas que "remojan" a sus presas
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
Un equipo de investigadores ha documentado durante cinco años un comportamiento inusual en hembras de lince ibérico en los Montes de Toledo. A través de cámaras de trampeo, observaron que estas linces sumergen a los conejos que cazan en el agua antes de alimentar a sus crías. Este fenómeno, nunca antes visto en la ecología conductual de esta especie, parece transmitirse a través del “aprendizaje parental” o incluso “social”.
Un comportamiento sorprendente
Lo más parecido a este comportamiento se había observado en macacos que lavan la fruta antes de comerla. Sin embargo, es la primera vez que se documenta una especie que sumerge a sus presas en agua para luego alimentar a sus cachorros.
El estudio, liderado por científicos del Grupo de Investigación en Ecología y Gestión de Fauna Silvestre, comenzó con la observación de una hembra de lince llamada Naia, quien fue vista transportando un conejo recién cazado a un bebedero y sumergiéndolo intencionalmente. Desde entonces, se han registrado ocho eventos similares protagonizados por cinco hembras diferentes en cinco pilones de agua distintos.
Las grabaciones muestran a las linces sumergiendo al conejo en el agua durante al menos 60 segundos sin soltarlo, para luego retirarse con la presa visiblemente empapada.
¿Por qué lo hacen?
Según José Jiménez, del CSIC, este fenómeno es estrictamente local, ya que no se ha observado en ninguna otra población de linces de la península ibérica ni en los centros de cría en cautividad.
Para entender la función de este comportamiento, los investigadores realizaron experimentos controlados con cadáveres de conejo para observar los efectos del remojo. Los resultados mostraron que la inmersión no solo acelera el enfriamiento *post mortem* de la presa, sino que el pelaje del animal actúa como una eficaz esponja. Un conejo empapado puede retener una cantidad de agua equivalente al 5% de su peso corporal, y mantener una parte importante de esa humedad incluso 40 minutos después de haber sido sumergido.
La hipótesis principal es que las hembras de lince, todas reproductoras y con partos tardíos, podrían estar utilizando a sus presas para “transportar agua hacia sus cachorros” durante el destete, facilitando la hidratación de las crías en plena época de sequía y calor.
Implicaciones sociales y evolutivas
El estudio también revela un grado de sociabilidad en los linces que permite la transmisión de conocimientos. El comportamiento de remojo parece seguir un patrón de parentesco y vecindad: las hembras que lo practican suelen ser parientes o comparten fronteras territoriales. Se sugiere que una hembra pionera descubrió los beneficios de remojar la presa y que otras, especialmente sus hijas, aprendieron la técnica por observación.
Este descubrimiento subraya la importancia de la historia natural para descubrir facetas desconocidas de la vida animal, incluso en especies tan estudiadas como el lince ibérico. La capacidad de los linces para innovar y transmitir nuevas conductas es una señal de resiliencia, especialmente valiosa en el contexto actual de cambio climático.
El lince ibérico: un símbolo de conservación
El lince ibérico es un símbolo mundial de la conservación. Tras estar al borde de la extinción, los esfuerzos de cría en cautividad y reintroducción han permitido que su población supere los 1.200 ejemplares en estado silvestre. Una de las poblaciones más prósperas se encuentra en los Montes de Toledo, donde se ha producido este increíble hallazgo.
Los investigadores coinciden en que este hallazgo demuestra la “sorprendente inteligencia” y “capacidad de adaptación” del lince ibérico. Incluso en especies tan emblemáticas y estudiadas, la naturaleza sigue revelando comportamientos inesperados que desafían las ideas sobre la evolución y la adaptación.













