
El Gran Premio de España de 1986: Un Final de Infarto y el Ascenso de Senna
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El 13 de abril de 1986, Jerez se convirtió en el epicentro del automovilismo mundial al albergar el Gran Premio de España de Fórmula 1, una carrera que quedaría grabada en la memoria colectiva por su emocionante final y por marcar un hito en la trayectoria de un joven Ayrton Senna.
Un Circuito Nacido de la Ilusión
Tras varios años de ausencia, España volvía al calendario de la Fórmula 1 con un circuito permanente en Jerez, un proyecto impulsado por el entonces alcalde Pedro Pacheco. La pista, diseñada por Sandro Rocci, se inauguró pocos meses antes con una carrera de turismos, pero aún presentaba algunos accesos sin asfaltar cuando los equipos y periodistas llegaron para los entrenamientos.
En aquel entonces, la Fórmula 1 se encontraba en un periodo de transición, alejándose de sus raíces de “carreras de garajistas británicos” y acercándose al negocio y espectáculo que es hoy en día. El paddock era un lugar más accesible, donde uno podía cruzarse con figuras como Alain Prost, Nelson Piquet, Keke Rosberg o el propio Senna.
La Era Turbo: Potencia Desatada
Los años 80 fueron la era dorada del turbo, con motores que alcanzaban potencias de hasta 1350 CV en entrenamientos y 900 CV en carrera. El bramido de los motores en la primera sesión de entrenamientos fue una clara muestra de ello.
Mantener estos monoplazas en la pista era todo un desafío.
Senna se Lleva la Pole
En la última tanda de entrenamientos, Ayrton Senna, al volante de su Lotus Renault, logró la pole position, la número 100 para Lotus. Senna superó a Nigel Mansell por tan solo 0,014 segundos, el tercer final más ajustado en la historia de la Fórmula 1.
Un Final de Infarto
El Gran Premio de España de 1986 pasaría a la historia como uno de los más emocionantes. Nigel Mansell, con su Williams, protagonizó una feroz remontada. Al salir de la última curva, con la bandera a cuadros a la vista, Mansell salió del rebufo, se colocó a la izquierda y se emparejó con el brasileño.
Cruzaron la meta, y pocos sabían que Senna había ganado por tan solo 0,014 segundos.
“Desde la luz verde hasta la bandera a cuadros no hubo tiempo para pensar en nada más que en conducir lo más rápido posible”, declaró Senna tras la carrera.
Una Temporada Inolvidable
La victoria en España fue parte de una temporada destacada para Senna, que incluyó un segundo puesto en Brasil, un abandono en San Marino y un tercer puesto en Mónaco. Más adelante, en Detroit, Senna volvió a brillar, logrando la pole position y la victoria tras una impresionante remontada.
El Lotus 98T: Un Icono de la Era Turbo
En su tercera temporada en la Fórmula 1, Senna ya era un héroe nacional, en gran parte gracias al espectacular Lotus Renault 98T, vestido con los colores negro y dorado de John Player Special. Este coche, diseñado por Gérard Ducarouge, supuso una mejora significativa respecto al modelo anterior, gracias a un chasis más ligero y una aerodinámica mejorada.
El motor Renault EF15bis, con un innovador sistema de distribución neumática, era capaz de alcanzar las 12.500 rpm y producir unos 900 CV en carrera. En la clasificación, la potencia superaba los 1300 CV, gracias a una normativa permisiva que permitía el uso de turbocompresores especiales e inyección de agua.
El Lotus 98T se convirtió en un símbolo de la era más emocionante y transgresora de la Fórmula Uno, una época en la que los límites se llevaban al extremo, tanto para el hombre como para la máquina.













